ALCACHOFAS

Yo quisiera vivir un verano entero en Sicilia para comer kilos y kilos de alcachofa (o alcaucil) hasta aburrirla. No recuerdo la primera vez que la probé. Supongo que fueron corazones enlatados, en algún punto de los 80s antes del Viernes Negro, pero esa es historia antigua.

Sí recuerdo, sin embargo, dos ocasiones particulares: primero, el verano de 1996; y segundo, la primavera sureña de 1998. En 1996 estaba de mochilera en Sicilia con unos amigos, quedándonos en casa de Michele, un compañero del colegio. Su casa, si mal no recuerdo, quedaba en un pueblito perdido en medio de colinas, al mejor estilo de “El Padrino”, llamado Montemaggiore Belsito. Por supuesto, su mamá nos preparó alcachofas y otras delicias sicilianas, pero lo que recuerdo de este viaje es que Michele nos llevó a un pueblo vecino famoso por un festival que se hacía anualmente para celebrar la cosecha de alcachofa. La Sagra del Carciofo. El pueblo se llama Cerda, y aún hacen el festival cada 25 de abril. Lo que no me termina de cuadrar es que mi viaje fue en mayo, pero recuerdo puestos y mesas en todo el pueblo, con platos de alcachofas (en todas las presentaciones posibles: al grill, en aceite, como ensalada, al horno, etc.), panes, quesos, vinos… Como de película. Por supuesto, no tengo fotos del evento (en esa época pre-digital de pobreza estudiantil sólo se podía sacar fotos del Coliseo, San Pedro, Pompeya y lugares de ese calibre…).

Mi segundo recuerdo fue en septiembre de 1998 en Buenos Aires, en casa de mi hermana porteña Carola. Su Nonna, otra siciliana de pura cepa, nació en un pueblito llamado Cesarò, al este de la isla. La Nonna hacía magia en la cocina… Y por supuesto, el plato que mejor recuerdo eran unos “alcauciles” con queso. Carola me ha pasado la “receta” unas 200 veces, pero siempre tipo “Boluda, hacés una mezcla de queso fresco con huevo, lo echás por encima, metés al horno los alcauciles y listo”. Nunca me he animado a prepararlos…

Pero a lo que voy… La receta que les paso abajo es la manera más sencilla de hacer las alcachofas (sancochadas). Cada vez que es temporada, compro varias y las preparo tipo cena ligera. Normalmente uso “alcachofas globo” (globe artichoke), las gigantes que ven en la foto de arriba, pero se puede usar cualquier tipo. Las acompañamos con varias salsitas, para remojar las hojas.

INGREDIENTES
Para 2 personas
2-4 alcachofas (dependiendo del hambre y del tamaño)
Salsitas (receta más abajo)
  • Para cocinar las alcachofas, cortarles el tallo al ras de la flor. Lavar bien y remover las hojas más oscuras y maltratadas.
  • En una olla grande, suficientemente ancha como para que quepan todas las alcachofas en un mismo nivel, poner bastante agua y echar una buena cantidad de sal.
  • Cuando el agua esté hirviendo, poner con cuidado las alcachofas con la base hacia abajo y cocinar por unos 30-45 minutos. El tiempo varía dependiendo del tamaño de la alcachofa. Las grandes suelen tardar unos 40-45 minutos en estar listas.
    • Para chequear, pueden sacarlas con una pinza y pincharlas por abajo. Si están suaves, sacar y poner a escurrir boca abajo sobre un colador.
    • Para enfriar un poco más rápido, yo las pongo bajo el chorro de agua fría un rato.
  • Se pueden comer tibias, pero yo las prefiero frías (o a temperatura ambiente).
Mientras se enfrían, se pueden ir preparando las salsitas. Cantidades a gusto del consumidor:
Salsa 1
Un buen chorro de aceite de oliva extra virgen
Queso parmesano rallado fino
Pimienta negra recién molida
Salsa 2
Salsa de soya
Jugo de limón (verde)
Un toque de wasabi
Salsa 3
1-2 cucharadas de mantequilla de maní (sin azúcar), suavizada con…
Salsa de soya
1/2 ají / chile rojo picante, picado muy fino
Salsa 4
Queso crema, suavizado con un chorrito de limón (si les gusta el toque ácido) o con un chorrito de leche (para un sabor más neutro)
Una pizca (o dos) de curry en polvo
Una pizca de sal
Cebollín o ciboulette, picado muy fino
  • La idea es poner varias salsas, ir deshojando y remojando la alcachofa cocida.
  • Aclaratoria para los que nunca han comido así las alcachofas: sólo se come la base de la hoja, rasgando la carne con los dientes. El resto de la hoja es duro y se desecha. Cuando hayan acabado con todas las hojas, el corazón tiene muchísima carne, pero el centro, que es peludo, se debe desechar también. Les recomiendo cortarlo en dos con un cuchillo, quitar la parte peluda con una cuchara y comer la carne que queda.
  • Abajo pueden ver la salsa de aceite y queso parmesano, y la de soya, limón y wasabi.

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