Esta ensalada es un invento personal, inspirado en la ensalada de papaya/lechosa tailandesa pero con un twist criollo. La preparé para el almuerzo que hicimos después del bautizo de Andrés y gustó un montón. La copio con nostalgia, porque por estas latitudes no conseguimos ají dulce y no creo que quede bien con ningún sustituto… Pero igual, si hacen la prueba usando algún tipo de pimentón / morrón, avisen qué tal. Sobre las cantidades: todo al ojo, como siempre, pero creo que la idea es que haya partes iguales de ají dulce y mango, y un poco menos de tomate. Tomen esto en cuenta a la hora de comprar los ingredientes (abajo pongo cantidades como referencia, pero ustedes ajusten a sus necesidades).
- Como dije arriba, la cantidad de ají dulce es relativa. Traten de que sea en igual proporción al mango. La razón por la cual no creo que haya sustitución para el ají es que ningún otro tipo de pimentón / morrón tiene ese gusto acidito y afrutado.
- Sobre el mango, no utilicen «mango de hilacha», ese que se muerde y tiene «pelos», sino uno de carne firme. Tampoco hace falta comprarlo súper verde, sino pintón: en ese punto en que la fruta verde justo comienza a madurarse.
- Sobre el tomate: les sugiero eliminarle las semillas, para que la ensalada no quede demasiado aguada.
- El resto ya se lo imaginarán: mezclar todos los ingredientes en un recipiente grande, salpicar con limón, echarle un toque de ajo en polvo (pero no demasiado) y salar al gusto.

