LOMO DE CERDO BRASEADO CON SALVIA Y LECHE

Ya en otras gastrocrónicas le hemos echado flores al cordero irlandés. Esta vez los piropos le tocan al cerdo, que no se queda atrás en importancia en la gastronomía Irish. Este plato, sacado de la Guía completa de las técnicas culinarias, del Cordon Bleu, es típico de Italia. La salsa es buenísima y la carne queda jugosa. Para los gastro-incultos como yo, aquí les copio la definición de este tipo de cocción, tomada también del libro:

BRASEAR: Dorar los alimentos en grasa, para después cocinarlos tapados en una pequeña cantidad de líquido aromatizado a fuego lento y durante largo tiempo.

Les debo la foto para la próxima vez que lo prepare.

INGREDIENTES

2 kg lomo de cerdo deshuesado y enrollado
2 cdas aceite de oliva
1,5 l leche
5 dientes de ajo machacado
2 cdas hojas de salvia o estragón*
Ralladura de limón y jugo de 2 limones
Sal y pimienta recién molida

  • Dorar el cerdo en una cazuela con el aceite, a fuego medio-fuerte, dando vueltas continuamente para que se dore uniformemente. No pinchar la carne al voltearla.
  • Añadir el resto de los ingredientes, tapar y llevar a ebullición. *La receta original es con salvia, pero yo no tenía y acababa de comprar un paquete de estragón. La sustitución quedó de maravilla.
  • Tapar la cazuela y brasear a 180ºC / 350ºF de 2 a 2 horas y media, revolviendo y rociando el lomo de vez en cuando.
  • No se preocupen si la salsa parece cuajada, así es como debe quedar.
  • Servir en rodajas. Unas papas al horno, cortadas en gajos, no le quedan nada mal a este plato.

TARTALETAS / QUICHE DE VERDURAS


Esta receta es más invento que plagio, así que es 100% experimental y se hace con lo que haya en la nevera. Se puede hacer como tartaletas o como quiche, con masa casera o congelada. Les copio la receta clásica de Valen (mi tía) para la masa, con algunos tips que me dieron en un curso de repostería que hice hace algunos meses en Cooks Academy.

MASA (PASTA QUEBRADA)

1½ taza (aprox. 170 g) harina (NO leudante)
½ cucharadita de sal
Pizca de nuez moscada (tipo 1/8 cdta)
½ taza (100 g) manteca vegetal o mantequilla
3-4 cucharadas de agua helada (la necesaria)
1 clara de huevo ligeramente batida, para enriquecer la masa (opcional)

  • Esta masa sirve para pies dulces o salados. El toque de nuez moscada le queda estupendo.

  • El truco principal para que quede buena la masa y no se encoja, quede tiesa o fracturada, es trabajar con los ingredientes fríos de nevera (se puede enfriar incluso la harina y los recipientes, eso hicieron en el curso de repostería) y NO AMASAR. 

  • Se mide en un recipiente grande la harina cernida (pero no airearla demasiado), sal y nuez moscada. Revolver, para que se distribuya todo equitativamente. 

  • Medir la manteca/mantequilla y picarla en cubitos mínimos, pero sin manosearla. Si empieza a aguarse, meterla de nuevo en la nevera por un rato.

  • Hay dos modos de hacer la masa: a mano o con un procesador (o licuadora). La idea es mezclar la harina con la manteca hasta que agarre la consistencia de migas gruesas (es decir, que no queden trozos grandes de grasa). Si se hace a mano, debe hacerse con la punta de los dedos, como tratando de disolver la manteca con la harina. Es recomendable tener un bol con agua con hielo, y de vez en cuando meter la mano para enfriarla de modo que el calor no derrita la manteca. La otra opción es poner la harina y los cubitos de manteca en la licuadora y darle toques hasta que se formen las migas. 

  • Una vez mezcladas la harina y la mantequilla, agregar el agua cucharada por cucharada, revolviendo con un tenedor y tratando de que todo se impregne. A veces la harina chupa demasiado y pareciera que las 4 cucharadas es poco, pero hay que recordar que la masa no es tipo de pizza (no debe quedar aguada o elástica, sino lo suficientemente húmeda como para que todo se cohesione).

  • Enharinarse las manos y formar una bola compacta (SIN AMASAR, sólo apretar un poco). Envolver la bola de masa en envoplast (film plástico, cling) y dejarla reposando en la nevera una media hora para que luego no se encoja al hornearla (o congelar para otra ocasión). 

  • Dos posibles accidentes:
    • Que al hacer la bola se pegue todo en los dedos. Eso quiere decir que la masa tiene demasiada agua. Espolvorear un poco más de harina.
    • Que no se apelotone la masa. En ese caso, se le puede echar una cucharada más de agua y tratar de compactar de nuevo. Lo más probable es que cuando se enfríe, se aglutine un poco mejor al amasarla con el rodillo (ver tips más abajo).

  • Mientras tanto, precalentar el horno a 350ºF/180ºC y engrasar el molde para pie (9″/23 cm ó 8″/ 20 cm).

  • Espolvorear un poco de harina en un mesón y sobre el rodillo. Poner la bola de masa en el mesón y golpearla con el rodillo hasta hacer un disco redondo (hay que tratar siempre de conservar el círculo, para no tener que estar haciendo patch-work si no alcanza la masa de un lado del molde). Con el rodillo siempre enharinado, extender la masa en todas las direcciones, hasta calcular que tape el molde y cuelgue un poco a los lados. Los chefs no pasan el rodillo pa’ todos lados, sino que van girando la masa y siempre estiran hacia adelante, así se aseguran de que no se pegue en el mesón.

  • Si se rompe la masa, no importa. Mojarse la punta de los dedos y hacer un copy-paste, usando la humedad como goma (al pasar el rodillo de nuevo eso ni se ve). De hecho, si sobra masa y hay partes muy finitas una vez que esté puesta sobre el molde, se puede cortar pedacitos y tapar los huecos. No es lo más elegante, pero la chef del curso dijo que todos los reposteros lo hacen.

  • Un truco para pasar la masa al molde es doblarla suavemente sobre el rodillo y usarlo para colocarla bien cuadrada sobre el molde (mucho mejor que tratar de agarrarla toda con la mano). No se debe estirar con la mano al enfondarla, porque luego se encoge.

  • Una vez que esté lista la masa en el molde, viene mi gran meollo: hay recetas que dicen que pongas las frutas o verduras sobre la masa cruda, pero hay otras que recomiendan que pre-cocines un poco la masa. Yo me voy por esta segunda opción para que quede más crujiente. El libro de técnicas del Cordon Bleu dice:

Los fondos de pasta quebada para flanes, quiches, tartas y tartaletas se tienen que hornear completamente si el relleno no se ha de cocinar, o parcialmente si el tiempo de cocción del relleno es corto (p. 295).

  • En este caso, hay dos opciones:
    • Meter el molde tal cual, por unos 8-12 minutos, hasta que la masa esté seca pero no marrón (si se pasa, queda tiesa después).
    • «Hornear a ciegas» (blind bake): para que la masa no se encoja o se infle, se pincha la base varias veces con un tenedor, se le pone una hoja de papel parafinado (=papel de cera) y se le echa encima unas peloticas de cerámica especiales para hornear o algún grano (caraotas/frijoles o arroz, por ejemplo). El peso y el calor ayudan a que la masa se cocine parejo. Hornear por unos 8-10 minutos, luego quitar el papel con los granos y hornear por unos 3-5 minutos más. Lo que se use para hornear a ciegas luego no sirve para comer, pero se puede reusar para la próxima vez.

  • Antes de echar el relleno, hay que dejar enfriar completamente.


Alternativa

En uno de sus programas, Jamie Oliver dio esta receta para la short crust pastry (pasta quebrada), y luego leyendo en el libro del Cordon Bleu vi que las proporciones de Jamie son consistentes con la receta anglo (dos partes de harina por una de grasa), que es distinta de la francesa:

200 g harina
100 g manteca o mantequilla
2 huevos ligeramente batidos
Pizca de sal
Chorrito de leche (1-2 cdas)

El procedimiento es el mismo de arriba: deshacer la grasa en la harina sin manosear mucho, agregar los ingredientes húmedos, mezclar, formar una bola y refrigerar un rato.

RELLENO

2 calabacines (zucchini), en lajitas cortadas diagonalmente
100 g (9 aprox.) tomates cherry, cortados por la mitad
Tomate seco (o semi-seco), al gusto
100 g queso de cabra, en cuadritos o desmoronado
2-3 cebollines (=cebolletas), finamente picados
Varias hojitas de albahaca
Espinaca, al ojo (tal vez unos 50 g) picada
Pimentones (morrones) rojos asados, sin piel y cortados en tiras (también sirven de piquillo, de esos que ya vienen preparados)
3 huevos
250 ml crema de leche
Sal y pimienta recién molida
Páprika, si les gusta el toque picante
Nuez moscada, si no le pusieron a la masa

  • Sofreír ligeramente los calabacines en una sartén con un chorrito de aceite de oliva, hasta que estén dorados. Sazonar con sal y pimienta.  
    • OJO: el calabacín en Venezuela es mucho más aguado (más tipo pepino) que el zucchini italiano. Si no consiguen de este tipo, compren el calabacín joven y, en lugar de cortarlo en lajitas, córtenlo por la mitad, longitudinalmente, y sáquenle las semillas con una cucharita. Tal vez esto ayude a que no se agüe tanto.  Para más info, ver aquí.
  • Distribuir el calabacín y el resto de las verduras en el molde (los tomates con el lado cortado hacia arriba) por capas. Desmoronar un poco de queso en cada capa (aquí en Irlanda hay muchos tipos de queso de cabra -cada uno mejor que el otro-; para este tipo de platos o para ensaladas, suelo usar uno que viene en forma de tronquito, que se desmorona fácil). Algunas verduras se pueden sustituir y/o eliminar. Los ingredientes básicos, en mi opinión, son el queso, el calabacín y el tomate. El tomate seco, por ejemplo, le añade bastante sabor (pero si está muy seco, hay que rehidratarlo metiéndolo en agua caliente por algunos minutos). Terminar con una capa de tomates.

  • Batir la crema de leche y huevos, sazonar bien con sal y pimienta, páprika y nuez moscada (hay que tomar en cuenta cuán salado es el queso).

  • Verter el líquido poco a poco, y asegurarse de rellenar todos los huequitos entre las verduras.
  • Hornear por 40 minutos (a 350ºF / 180ºC) hasta que esté ligeramente levantado en el centro.

  • Dejar enfriar por 10 minutos antes de cortar.

BANANA LOAF, o en criollo: PAN DE CAMBUR

Baking, Cook’s Library (Parragon Publishing) es un libro que compré en Michael’s casi por casualidad hace unos años. Costaba $5, así que sin hojearlo mucho y con un espíritu de «ta’barato, dame dos» lo agarré y me llevé una sorpresa cuando lo detallé con calma en la casa. Una de sus tantas recetas facilísimas y rápidas, probadas y comprobadas, es la de este banana loaf que les paso ahora. Si le inventan alguna variación, escriban y cuenten qué tal.

INGREDIENTES

1/3 taza mantequilla, cortada en cubitos + extra para engrasar
1½ taza (generosa) de harina leudante
1/3 taza azúcar caster/superfine (o más, si no le tienes miedo a la diabetes)
2/3 taza dátiles sin semilla y cortados, o pasas, o nueces (opcional)
2 cambures / bananas / bananos / plátanos / guineos, machacados con tenedor (en realidad, se puede machacar con lo que sea, pero el pan queda más rico si de vez en cuando te encuentras trocitos de cambur)
2 huevos, ligeramente batidos
2-3 cdas miel

  • Engrasar un molde para pan de 900 g / 2 libras (o cualquier molde rectangular) y ponerle en el fondo papel parafinado (=de cera, para hornear, baking parchment).
  • Cernir la harina en un recipiente grande. Agregar la mantequilla y disolverla con la punta de los dedos hasta conseguir la consistencia de migas de pan. Una alternativa más sencilla: echar mantequilla y harina en una licuadora o procesador y darle toques hasta que no queden pedazos grandes de mantequilla.
  • Añadir azúcar, huevos batidos, miel, cambur machacado y extras (pasas, dátiles, nueces, frutas secas…). Mezclar bien hasta formar una pasta suave (en inglés le dicen a esto dropping consistency, espesa pero todavía líquida).
  • Verter la mezcla en el molde preparado, distribuyéndola bien y emparejando la superficie con una espátula o cuchillo.
  • Hornear a 325ºF/160ºC (horno precalentado), por una hora o hasta que esté dorado y al insertarle un palillo o la punta de un cuchillo, salga limpio.
  • Dejar enfriar un poco antes de desmoldar y pasarlo a una rejilla para enfriar por completo (si se corta muy caliente, se desmorona).

NOTAS Y VARIACIONES

  • No es un pan muy dulce de por sí. En EE.UU. y en Europa, el azúcar no endulza demasiado, así que se le puede poner un poco más (o más miel). Por supuesto, mientras más maduro el cambur, mejor.
  • Sobre el azúcar, usualmente las recetas de postres piden que sea muy fina, para que luego no se sienta granulosa la masa. En inglés, se llama caster o superfine sugar, pero no sé cómo se le diga en los diferentes dialectos del español (creo que en España le dicen «azúcar de flor»). Por lo general, la distinción es «azúcar refinado» vs. «azúcar granulado».
  • Sobre la temperatura, mi horno es de convección y usualmente bastan 45 minutos, pero hay que ir chequeando.
  • Este pan es versátil y aguanta un montón de modificaciones. Por ejemplo:

a) Se le puede espolvorear azúcar morena por encima antes de hornear. Esto le forma una costra crujiente buenísima.
b) Una vez le puse arándanos secos (cranberries) y quedó riquísimo.
c) Se puede reservar un poco de mezcla (tal vez 1/4) y agregarle una cucharada o dos de cacao en polvo (si se pone muy seca, yo suelo echarle un chorrito de leche hasta que quede como antes). Aquí uno se puede poner creativo:

  • Se esparce la mitad de la mezcla sin chocolate en el molde, luego la achocolatada y finalmente el resto de la otra, para que quede en capas.
  • Se puede marmolear, echando primero la blanca y por encima la marrón, y luego haciendo movimientos en zigzag con un palillo o cuchillo.
  • Se puede hacer sólo un centro de chocolate, como en la foto de abajo, echando la parte blanca primero, y luego haciendo una línea gruesa de choco en el centro. Empujar hasta el fondo con una espátula, como si se estuviera cortando la mezcla longitudinalmente. Lo que tiene arriba son unas pacanas para decorar (en la primera foto, nueces, y en la segunda, almendras y azúcar morena).