TORTA DE CHOCOLATE

¿Saben esos días en los que uno se levanta soñando con una torta de chocolate, súper húmeda, decadente, bien oscura? Bueno, a mí eso me pasa bastante seguido. Había probado con varias recetas, cambiando ingredientes aquí y allá, pero nunca terminaba de dar con la textura  que tenía en mente. Hasta que leí varios tips en Allrecipes y di con esta maravilla. Aquí les va mi versión, con algunos consejos personales.

 

Para más información sobre la diferencia entre Dutch processed y cacao normal, les recomiendo leer este artículo de Serious Eats.

 

INGREDIENTES

400 g / 2 tazas de azúcar blanca

230 g / 134 tazas de harina todo uso (all-purpose, no leudante)

60 g / 34 taza de cacao en polvo sin azúcar (NO Dutch processed)

8 g / 112 cucharadita de polvo de hornear

8 g / 112 cucharadita de bicarbonato de sodio

7 g / 1 cucharadita de sal

2 huevos (de buen tamaño)

220 ml / 1 taza de leche

110 ml / 12 taza de aceite vegetal (canola, o alguno que no tenga sabor fuerte)

Esencia o extracto de vainilla, al gusto

230 ml / 1 taza de café espresso bien caliente (o agua hirviendo)

 

FROSTING

85 g mantequilla, suavizada

60 g cacao en polvo sin azúcar (NO Dutch processed)

300 g nevazúcar / azúcar glas / impalpable / icing sugar / confectioners sugar

80-85 ml leche

Vainilla, al gusto

Sal gruesa

 

OPCIONAL

Dulce de leche o caramelo (para el centro)

 

 

  • Precalentar el horno a 175°C / 350°F.

 

  • Engrasar 2 moldes de 23 cm / 9″ , poner papel para hornear en el fondo, y enharinar los bordes. Este paso es importante porque se trata de una mezcla bastante líquida.
    • Hay gente que, en lugar de usar harina, utiliza cacao para enharinar el molde. Me parece buena idea, porque así no queda la torta con manchones blancos, pero habría que ver si el cacao no se quema y le da un gusto amargo.

 

  • Mezclar y cernir los ingredientes secos (azúcar, cacao en polvo, harina, polvo de hornear, bicarbonato y sal). La mayoría de la gente se salta el paso de cernir la harina, pero se los recomiendo, en especial si viven en lugares húmedos. Es un asco encontrar pelotas de harina en los postres.

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  • En otro recipiente, mezclar bien los huevos, la leche, la vainilla y el aceite. Ir añadiendo los ingredientes secos poco a poco y combinar bien. Finalmente, agregar el café caliente (o el agua) y mezclar muy bien. La mezcla parece muy líquida, pero es normal (por eso es tan importante engrasar y enharinar bien los moldes).

 

  • Dividir la mezcla en dos y verter en cada molde (son unos 700 g cada uno).

 

  • Hornear por 30-35 minutos. Dejar enfriar POR COMPLETO antes de desmoldar. ¡No sean impacientes! Esta torta es bien húmeda. Si desmoldan en caliente, tengan por seguro que se les va a romper.

 

  • Mientras se enfría la torta, se puede ir haciendo el frosting: suavizar bien la mantequilla con una espátula ( sin llegar a derretir), e ir agregando el cacao y el azúcar impalpable (¡¡¡cernidos!!!), alternando con la leche. La textura la pueden ajustar con más o menos leche. Igualmente, pueden ir jugando un poco con la temperatura a la hora de untar. Si sienten que está muy aguada, metan el frosting en la nevera por unos 10 minutos. Asegúrense de que la torta está fría antes de decorar, o se les va a derretir el frosting.
    • Con esta cantidad, alcanza para una capa moderada y para el centro de la torta, aunque en lo personal, yo prefiero que esté rellena de dulce de leche.
    • En lugar de leche, también se puede utilizar café. Por supuesto que cambia el gusto: le baja un poco el dulzor al chocolate, lo hace más terroso e intenso. Probablemente es un sabor más “adulto”. Para los amantes del café, se los recomiendo al 100%.

 

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  • Terminar con unas hojuelas de sal gruesa para decorar.

 

 

 

 

 

MASA PARA PIE o PASTA QUEBRADA

Esta receta la monté hace tiempo junto con la de tartaletas, pero he decidido ponerla aparte para que sea más fácil buscarla.  Hay gente que tiene facilidad para hacer masas…  Confieso que no soy una de ellas, pero con bastante práctica y paciencia cada vez sale mejor.  Y siempre, SIEMPRE queda más rica que la masa de automercado, así que vale la pena hacer el intento.  Esta es la receta de mi tía Valen, experta repostera.  Sirve tanto para pies dulces como para quiches o tartaletas saladas. Como no lleva azúcar, es lo que en pastelería francesa se llama una pâte brisée salée.
INGREDIENTES
Para un molde de 23 cm / 9″
1½ taza (aprox. 170 g) harina (NO leudante)
½ cucharadita de sal
Pizca de nuez moscada (tipo 1/8 cucharadita)
½ taza (100 g) mantequilla
3-4 cucharadas de agua helada (la necesaria)

  • El truco principal para que quede buena la masa y no se encoja, quede tiesa o fracturada, es trabajar con los ingredientes fríos de nevera (se puede enfriar incluso la harina y los recipientes) y NO AMASAR.

 

  • Se mide en un recipiente grande la harina cernida (pero no airearla demasiado), sal y nuez moscada. Revolver, para que se distribuya todo equitativamente.

 

  • Medir la mantequilla y cortarla en cubitos mínimos, pero sin manosearla demasiado. Si empieza a aguarse, meterla de nuevo en la nevera por un rato.

 

  • Hay dos modos de hacer la masa: a mano o con un procesador (o licuadora). La idea es mezclar la harina con la mantequilla hasta que agarre la consistencia de migas (es decir, que no queden trozos grandes de grasa). Si se hace a mano, debe hacerse con la punta de los dedos, como tratando de disolver la mantequilla con la harina. Hay gente que recomienda tener un bol con agua con hielo, y de vez en cuando meter la mano para enfriarla. Hay gente que usa dos cuchillos en lugar de los dedos. Profesionalmente, si se hace a mano, se usa un dough scraper o rascador de masa (como el de la foto), con el que se va cortando la masa sin tocarla. La otra opción es poner la harina y los cubitos de mantequilla en la licuadora y darle toques hasta que se formen las migas. En francés, esta técnica se llama sablage (sable es arena, así que con eso se pueden dar una idea de la textura).

 

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Scrapers o racadores. El del medio no es un scraper pero sirve justamente para mezclar harina y mantequilla
  • Una vez mezcladas la harina y la mantequilla, agregar el agua cucharada por cucharada, revolviendo con un tenedor y tratando de que todo se impregne. A veces la harina chupa demasiado y pareciera que las 4 cucharadas es poco, pero hay que recordar que la masa no es tipo de pizza (no debe quedar aguada o elástica, sino lo suficientemente húmeda como para que todo se cohesione).

 

  • Enharinarse las manos y formar una bola compacta (SIN AMASAR, sólo apretando un poco). Cuando se amasa, la harina desarrolla las cadenas de gluten, que es lo que le da elasticidad al pan, por ejemplo; pero en este caso, lo que se busca es esa sensación de que la masa queda casi tipo hojaldre y se deshace en la boca. Aplastar un poco formando un disco, envolverlo en envoplast (film plástico, cling) y dejarlo reposando en la nevera una media hora. Si se manosea mucho, la mantequilla se derrite y eso hace que  luego  la masa se encoja al hornearla.
    • Esta masa congela muy bien, así que pueden meterla en una bolsa plástica y usarla otro día.

 

  • Dos posibles accidentes:
    • Que al hacer la bola se pegue todo en los dedos. Eso quiere decir que la masa tiene demasiada agua. Espolvorear un poco más de harina.
    • Que no se apelotone la masa. En ese caso, se le puede echar una cucharada más de agua y tratar de compactar de nuevo. Cuando esto pasa, puede ser que la mantequilla no haya quedado bien distribuida en la harina. Lo que se suele hacer es una técnica llamada fraisage: con el talón de la mano, se va aplastando poco a poco la masa, tratando de disolver la mantequilla en la harina. Una vez que se haya trabajado toda la masa, debería ser fácil compactarla. El fraisage debe hacerse rápido y una sola vez, sin manosear demasiado la masa.

 

  • Mientras tanto, precalentar el horno a 350ºF/180ºC y engrasar el molde para pie (9″/23 cm ó 8″/ 20 cm).

 

  • Cortar un buen pedazo de papel encerado o de hornear y espolvorearlo con un poco de harina. Poner el disco de masa sobre el papel y golpearlo suavemente con el rodillo hasta suavizarlo (hay que tratar siempre de conservar el círculo, para no tener que estar haciendo patch-work si no alcanza la masa de un lado del molde). Con el rodillo siempre enharinado, extender la masa en todas las direcciones, hasta calcular que tape el molde y cuelgue un poco a los lados.
    • Tip: los chefs no pasan el rodillo pa’ todos lados, sino que van girando la masa y siempre estiran hacia adelante, así se aseguran de que no se pegue en el mesón.

 

  • Si se rompe la masa, no importa. Mojarse la punta de los dedos y hacer un copy-paste, usando la humedad como goma (al pasar el rodillo de nuevo eso ni se ve). De hecho, si sobra masa y notan que hay partes muy finitas una vez que esté puesta sobre el molde, se puede cortar pedacitos y tapar los huecos. No es lo más elegante, pero funciona para que luego no se quiebre el pedazo cuando se está sirviendo el pie o quiche. De verdad, manejar una pasta quebrada es cuestión de práctica; una vez que hagan dos o tres pies, ya más nunca van a necesitar hacer patch-work. Un buen truco es tratar de estirar la masa de manera pareja, para que todo tenga el mismo grosor (unos 3 mm).

 

  • Idealmente, después de estirar la masa, debería guardarse nuevamente en la nevera por unos 10-15 minutos para que vuelva a agarrar consistencia y sea más fácil transferirla al molde. Si usaron el papel encerado, es fácil pasarlo a una bandeja para guardar en la nevera.

 

  • Una vez que esté un poco más fría la masa, es hora de pasarla al molde. Tienen que tocarla y ver si no se enfrió demasiado (si está tiesa, se rompe). El truco es doblarla suavemente sobre el rodillo y usarlo para colocarla bien cuadrada sobre el molde (mucho mejor que tratar de agarrarla toda con la mano). No se debe estirar con la mano al enfondarla, porque luego se encoge. Delicadamente, asegurarse de que la masa está en contacto con todo el molde y que no queden bolsillos de aire en ninguna parte.

 

  • Una vez que esté lista la masa en el molde, viene otro gran meollo: hay recetas que dicen que pongas las frutas o verduras sobre la masa cruda, pero hay otras que recomiendan que pre-cocines un poco la masa. Yo me voy por esta segunda opción para que quede más crujiente. El libro de técnicas del Cordon Bleu dice:

Los fondos de pasta quebada para flanes, quiches, tartas y tartaletas se tienen que hornear completamente si el relleno no se ha de cocinar, o parcialmente si el tiempo de cocción del relleno es corto (p. 295).

En este caso, hay dos opciones:
  • Pinchar la masa con un tenedor, y meter el molde tal cual, por unos 8-12 minutos, hasta que la masa esté seca pero no marrón (si se pasa, queda tiesa después).
  • Hornear a ciegas” (blind bake / ): para que la masa no se encoja o se infle, se pincha la base varias veces con un tenedor, se le pone una hoja de papel parafinado (=papel de cera) y se le echa encima unas peloticas de cerámica especiales para hornear o algún grano (caraotas/frijoles o arroz, por ejemplo). El peso y el calor ayudan a que la masa se cocine parejo. Hornear por unos 8-10 minutos, luego quitar el papel con los granos y hornear por unos 3-5 minutos más. Lo que se use para hornear a ciegas luego no sirve para comer, pero se puede reusar para la próxima vez.
Horneando “a ciegas” con frijoles

 

  • Antes de echar el relleno, hay que dejar enfriar completamente.

 

Alternativa

En uno de sus programas, Jamie Oliver dio esta receta para la short crust pastry (pasta quebrada), y luego leyendo en el libro del Cordon Bleu vi que las proporciones de Jamie son consistentes con la receta anglo (dos partes de harina por una de grasa), que es distinta de la francesa:

 

200 g harina
100 g manteca o mantequilla
2 huevos ligeramente batidos
Pizca de sal
Chorrito de leche (1-2 cdas)

 

El procedimiento es el mismo de arriba: deshacer la grasa en la harina sin manosear mucho, agregar los ingredientes húmedos, mezclar, formar una bola y refrigerar un rato.

 

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En esta foto pueden ver el grosor de la masa, cómo se pincha, y cómo pueden decorar el borde. Noten también cómo está completamente pegada al molde, para evitar burbujas de aire