HONGOS RELLENOS A LA HUGO

Esta receta es inspiración de Hugo, y se supone que él mismo iba a escribirla, pero la verdad es que cuando está en la casa los enanos no lo dejan en paz, así que aquí voy…

Con respecto a la escogencia del hongo, no sé si fue en una edición de la revista Saveur que leímos que el hongo plano (flat mushroom) es uno de los más gustosos, con carne firme y con un buen tamaño para rellenar.  Se consigue fácilmente y no es caro.  No es igual al portobello, que es un poco más suave en textura y sabor, pero supongo que se puede sustituir uno por otro sin problema.

Las cantidades que pongo abajo son modificables, por supuesto.  La cantidad de relleno depende del tamaño de los hongos, pero es para que se den una idea.

INGREDIENTES 
Para 3-6 personas, dependiendo del hambre
6 hongos planos grandes (flat mushrooms)
Un chorrito de aceite de oliva
3 chalotes o escalonias grandes (shallots), ó 4-6 pequeñ@s
1 diente de ajo grande
Un chorrito de vinagre balsámico
Orégano, perejil o mejorana, sec@ y al gusto
1-1½ taza de queso edam (o emmental), rallado
6 lonjas de jamón serrano o prosciutto crudo
  • Lavar bien los hongos y dejar escurriendo.
    • Hay quienes dicen que es pecado mortal lavar los hongos, y que basta con «cepillarles» la tierra sin necesidad de mojarlos.  A mí eso no me convence mucho…
    • Con respecto al tallo: los hongos planos suelen venir con el tallo bastante recortado y, si se compran frescos, no tiene por qué estar duro, pero si sobresale mucho o si está duro, cortarlo.
  • Cortar unos rectángulos de papel aluminio, lo suficientemente grandes como para que puedan envolver cómodamente cada hongo.
  • Hacer un picadillo fino con los chalotes y el ajo (que también puede machacarse).  Sofreír en un poco de aceite de oliva hasta que los chalotes estén transparentes (3-4 minutos).  Agregar un chorrito de vinagre balsámico y la hierba de su preferencia.  Revolver y retirar del fuego.
    • No les recomiendo usar tomillo.  Aunque es la hierba ideal para hacer hongos salteados, es muy fuerte para este plato y opacaría el sabor del resto de los ingredientes.
  • Poner cada hongo boca arriba sobre su respectivo cuadrado de papel aluminio y rellenar con una cucharada (o más) del sofrito.  No hace falta salpimentar porque tanto el queso como el jamón ya son suficientemente salados.
 
  • Coronar con un poco de queso rallado.
  • Envolver con el jamón serrano o prosciutto crudo.
  • Cerrar los rectángulos de aluminio, como haciendo un sobre.
  • Meter en el horno precalentado a 175º C / 350º F o poner sobre la parrilla / asado / BBQ por unos 10 minutos.

 

POLENTA (o FUNCHE) AL GRILL

Después de comer comida italiana de cafetín por dos años, debo admitir que le agarré un poco de fobia a la polenta aguada y sosa, así que cada vez que íbamos a Little Italy a comprar pastas y arroz para risotto, pasaba de largo sin voltear a ver el paquete.  Pero hace ya unas semanas, nuestra amiga Ana, de Croacia, nos preparó un banquete istrio de chuparse los dedos (crónica por venir, lo prometo), que tenía como acompañamiento una polenta deliciosa, así que me reivindiqué con ella y compré un paquete para ver qué inventaba.  Días después, buscando qué cocinar en mi nuevo sartén/grill, encontré esta receta en Grill: Stylish Food to Sizzle, de Linda Tubby.  Siguiendo las instrucciones, la noche anterior comencé a hacerla y al día siguiente la corté y la puse al grill.  No fue hasta que la probé que mi cerebro hizo la conexión: ¡FUNCHE!

Ya escribí en la crónica del pastel de chucho sobre Friomar, aquel restorancito donde Cucho y La Negra hacían la mejor comida margariteña de Venezuela.  Solían poner el funche en cestas, como se pone pan en cualquier restorán, junto con mantequilla semi-derretida por el calor.  Llegando de la playa, cuando uno está casi desmayado del hambre, el funche sabía a gloria.  Jamás se me pasó por la cabeza que la italianísima polenta tenía su equivalente en mi propia tierra.  Investigando un poco (San Internet), vi que la harina de maíz que se usa en ambos es la misma.  La única diferencia es que la polenta tipo puré que uno asocia con Italia lleva más agua.  Tan simple como eso…

En fin, que si están hartos de acompañar sus comidas con arroz o papas, hagan el experimento con este funche, que se puede aliñar con las hierbas que quieran.

INGREDIENTES
 
Para 6-12 personas
2 cucharaditas de chile pasilla en hojuelas (o cualquier otro ají picante seco que tengan a mano)
5 2/3 tazas (1.3 litros) de agua
1 1/4 tazas (250 g) de polenta instantánea
1/4 taza (50 g) mantequilla
75 g queso parmesano rallado
2 cucharadas de eneldo fresco, picado
2 cucharadas de cilantro fresco, picado
2 cucharadas (30 ml) de aceite de oliva
Sal, al gusto
  • Con un cuchillo afilado, picar las hojuelas de chile/ají para que queden más finas todavía.
  • Echar en una olla mediana junto con el agua, hervir y poner un poquito de sal (recuerden que el queso parmesano es salado, y es preferible rectificar la sazón más adelante).
  • Ir agregando la polenta como lluvia, poco a poco, revolviendo constantemente para que no se formen grumos.
  • Bajar el fuego y seguir revolviendo por algunos minutos.
  • Cuando la polenta esté espesa y forme burbujas grandes, agregar la mantequilla, el queso parmesano y las hierbas.  Probar y agregar más sal si es necesario.
  • Verter en un molde previamente engrasado de 33×23 cm / 13×9″.
  • Dejar enfriar y, cuando ya no se sienta caliente, meter en la nevera toda la noche (o por unas cuantas horas) hasta que se ponga firme.
  • Sacar de la nevera una media hora antes de usar.  Corta en triángulos y pintar con el aceite de oliva.
    • En la receta original, sólo se pinta una cara de la polenta, pero yo prefiero dorarla por los dos lados.
  • Calentar el grill hasta que, al echar una gota de agua, se evapore instantáneamente.
  • Bajar un poco el fuego (a medio, medio-alto) y cocinar los triángulos de polenta por unos 2 minutos por lado (también se pueden girar 180º y dorar un minuto más para formar rombos), o hasta que se doren. Como pueden ver abajo, también se pueden tostar en una sartén bien caliente.

CALABACINES RELLENOS

A mí el calabacín / calabacita / zapallito / zucchini me encanta en cualquiera de sus facetas y versiones.  En estos días encontramos estos redondos en el Farmers’ Market y compramos varios sin ninguna idea predefinida, sólo con ganas de rellenarlos y hacerlos al horno.  Sin ánimo de complicar la cosa, terminé usando la misma pulpa y un sofrito con lo que tenía a mano para darle sabor.  Aquí les va esta receta experimental, 100% modificable.  Como acompañamiento, creo que un calabacín por persona es suficiente, pero si lo comen tipo plato vegetariano principal, entonces calculen dos por cabeza.  Espero que les guste.
INGREDIENTES
Para 2 personas
2-4 calabacines redondos
Mantequilla, para sofreír (una cucharada es suficiente)
1-2 escalonias / chalotes / shallots, picad@s muy fino
Ajo en polvo, al gusto
Sal y pimienta negra, al gusto
1 huevo, previamente batido (sazonado con una pizca de sal y páprika)
Un puñado de queso mozzarella rallado (o una mezcla de mozzarella con otro queso más fuerte, tipo edam)
  • Cortar la parte superior de los calabacines (calculo que 1/4 de calabacín), a modo de «tapa».  Con una cucharita, sacar la pulpa, dejando un borde suficientemente grueso como para que el calabacín se mantenga firme al hornearse (tal vez 1 cm de grosor).  También pueden sacar la pulpa de la tapita.  Cortar en trocitos esa pulpa y reservar para el relleno.
  • Precalentar el horno a 175º C / 350º F.
  • En una sartén mediana a fuego medio, derretir la mantequilla y sofreír las escalonias hasta que se pongan suaves y transparentes, unos 3-4 minutos.
    • Las escalonias se pueden sustituir por 1/4 de cebolla blanca picadita, o por 1-2 ramitas de cebollín.
  • Agregar la carne del calabacín, y sazonar con ajo en polvo, sal y pimienta.  Recuerden que el calabacín también va a llevar queso, así que pruébenlo antes para que el relleno no quede demasiado salado.  Saltear por 2-3 minutos, hasta que el calabacín se empiece a suavizar.
  • Rellenar los calabacines con el sofrito (sólo 3/4 del hueco), completar con un poco del huevo batido y coronar con el queso rallado.
  • Poner sobre una bandeja y hornear a 175º C / 350º F por 20-25 minutos.
    • Yo los puse destapados, para que el tope de queso se dorara, pero también horneé las tapitas y luego las puse como decoración (¡comestible!).
  • Servir con un buen pedazo de pan.

AJOPORROS / PUERROS EN SALSA BLANCA, ESTILO IRLANDÉS

Este plato es una oda a Irlanda: ajoporros / puerros, lácteos, mostaza, tocineta…  Es bastante fácil y es una manera distinta de comer ajoporros.  La saqué de Irish Food & Cooking, de Biddy White Lennon y Georgina Campbell.  Pide mostaza irlandesa, que usualmente es una mostaza de grano entero hecha con whiskey irlandés, pero pueden usar cualquiera que tengan a mano, aumentando o reduciendo la cantidad según el gusto personal.  Si tienen tiempo, pueden hacer la mostaza ustedes mismos (aquí está la receta).

INGREDIENTES
Para 4-6 personas
4 ajoporros / puerros grandes (u 8 pequeños)
1 1/4 taza (300 ml) leche
8 tocinetas (opcional)
1 huevo, ligeramente batido
2/3 taza (150 ml) crema de leche
1 cucharada (15 ml) mostaza irlandesa
3/4 taza (75 g) queso rallado (cualquier queso que se derrita: mozarrella, cheddar, etc.)
Sal y pimienta negra, al gusto
  • Lavar bien y cortar los ajoporros en trozos bastante grandes.
  • En una olla mediana, poner los ajoporros con la leche, sazonar al gusto con sal y pimienta, y llevar a hervor, reducir el fuego y cocinar por 15-20 minutos, o hasta que los ajoporros estén tiernos pero no deshechos. Escurrir bien (pero reservar el líquido restante).
  • Pasar los ajoporros en un recipiente enmantequillado (no demasiado profundo).
  • Mientras tanto, si van a usar la tocineta, ponerla en una sartén y cocinar a fuego medio para que bote la grasa primero, y luego subir un poco el fuego y seguir cocinando hasta que se tueste y quede crujiente. 
  • Escurrir en papel absorbente y poner sobre ajoporros (enteras o en pedacitos, como gusten).
  • En la misma olla donde se cocinaron los ajoporros, mezclar bien el líquido sobrante, el huevo batido, la crema de leche y la mostaza.  Cocinar a fuego medio, sin llegar a hervir, hasta que la salsa espese un poco.  Probar y rectificar la sazón. Verter la salsa sobre los ajoporros.
    • El plato se puede servir tal cual, pero si deciden ponerle el queso…
  • Espolvorear el queso rallado sobre los ajoporros y dorar por algunos minutos bajo el broiler del horno.

Hongos a la Hugo, pez espada a la parrilla,
arroz y ajoporros en salsa blanca

COLCANNON

El colcannon es un plato tradicional irlandés que se suele comer en otoño e invierno, cuando es temporada de col verde (también conocida como col crespa o berza col, kale en inglés).  Según la tradición, se prepara en Halloween y se le ponen adentro monedas o un anillo, para augurar riqueza o un próximo matrimonio, respectivamente, a quien encuentre los «tesoros» (si es que antes no se muere asfixiado).  También se suele preparar con repollo verde.

La receta que les paso abajo es un compendio tomado de Irish Food & Cooking, de Biddy White Lennon y Georgina Campbell, de Forgotten Skills of Cooking, de Darina Allen, y algunos tips pescados de Internet.  Más abajo también les doy una sugerencia para hacer una comida irlandesa entera.

INGREDIENTES
Para 6-8 personas
450 g col verde (curly kale) o repollo verde, cocid@
450 g papas, peladas y hervidas (Darina sugiere Golden Wonders o Kerr’s Pinks)
Un chorrito de leche
2 cucharadas (50 g) de mantequilla (y un poco más para servir)
1 cebolla grande, cortada finamente
Sal y pimienta negra, al gusto
  • Cocinar al vapor (o hervidos) la col o repollo (cortado en cuartos, sin el corazón) hasta que estén tiernos, y cortar finamente.
  • Hervir las papas en bastante agua con sal, escurrir y pisar con el pasapuré.  
    •  Mucha gente prefiere hervirlas con la piel y luego quitársela después de cocidas.  Si deciden hacer esto, traten de que todas las papas sean del mismo tamaño, de modo que se cocinen parejo.
    • Hacer el puré mientras las papas estén calientes.  De lo contrario, se ponen durísimas y el muy difícil machacarlas.
  • Mezclar el puré con la col o repollo, y agregar un poco de leche si sienten que está muy tieso.  Salpimentar al gusto y reservar.
    • Un toque de nuez moscada no le queda nada mal.
  • Derretir 1 cucharada de mantequilla en una sartén a fuego medio, añadir la cebolla y cocinar hasta ablandar.  Remover del fuego y mezclar bien con el puré. 
    • La cebolla se puede sustituir por escalonias / chalotes (shallots). 
    • También se le puede agregar un ajo machacado.
    •  Mucha gente se come el colcannon así: tipo una variante de puré.  Para un sabor más intenso y una apariencia diferente, sigan leyendo…
  • Derretir lo que queda de la mantequilla, y cuando la sartén esté  bien caliente, echar el puré y distribuir por toda la superficie, aplastando con una espátula o con la parte de atrás de una cuchara.  Freír hasta dorar, cortar trozos gruesos (con la misma espátula) y seguir friendo hasta que todos los pedazos estén crujientes y dorados
  • Servir con un buen trozo de mantequilla por encima.
* * *


Ya lo hemos dicho en otras recetas, pero vale la pena repetir el piropo: nada como la carne de cerdo en Irlanda.  Es muy común encontrar jamón salado, que se tiene que poner a desalar toda la noche en remojo, y luego se hierve.  El colcannon queda buenísimo como acompañante de un buen jamón o lomo de cerdo.   Aquí les paso, entonces, la receta de una salsa de ruibarbo, que es la combinación perfecta para el cerdo. Es tomada también de Irish Food & Cooking (aunque las autoras la sugieren para coronar un filete de arenque, y le añaden también estragón).

SALSA DE RUIBARBO
2 cucharadas (25 g) de mantequilla
250 g de ruibarbo, cortado en rodajitas de 1 cm
2-4 cucharadas (25-50 g) de azúcar extrafina (caster)
1/3 taza (75 ml) de agua
  • En una sartén a fuego bajo, derretir la mantequilla y poner el ruibarbo, dos cucharadas de azúcar y el agua. Cocinar hasta que el ruibarbo esté tierno (pero no deshecho por completo).  Esto no demora demasiado (calculo que entre 5-8 minutos).  
  • Probar y ajustar la cantidad de azúcar, en caso de que esté muy ácido (pero recordar que la salsa debe tener un sabor fuerte).

ENSALADA DE QUINUA

La quinua es una semillita que se cultiva en los Andes, principalmente en Perú, Bolivia y Ecuador.  Aparentemente es súper nutritiva (y baja en grasas), y se usa mucho en la gastronomía de estos países andinos.  La primera vez que la probé fue en un restorancito pseudo-peruano que quedaba a tres cuadras de nuestra casa en Pittsburgh.  Desde entonces, quedamos fascinados.

Este plato sirve de acompañante o de principal para una comida vegetariana, o se puede servir frío como ensalada.  Llena un montón, no es caro, y no es tan difícil de conseguir (aquí la he visto en el mercado, en tiendas naturistas o donde los chinos, como siempre).

INGREDIENTES
Para 4-6 personas
3/4 taza de quinua
1 1/2 taza de caldo de vegetales (o agua)
1/2 cebolla grande, cortada en cuadritos
2 dientes de ajo grandes, machacados
4-5 ajíes dulces ó 1/2 pimentón / morrón rojo pequeño, cortados en cuadritos
2-3 tallos de célery / apio, cortados en rodajitas
1/2 calabacín grande, en cuadritos

Comino en polvo, una pizca

Pimienta cayena, una pizca
Jugo de medio limón (o más, al gusto)
3-4 cucharadas de maíz en lata, escurrido
6-8 tomates cherry, partidos por la mitad
2 palitos de cebollín, en rodajitas
Cilantro picadito, al gusto
  • En un colador, lavar y enjuagar la quinua (algunos dicen que esto ayuda a eliminar un gusto amargo que tiene).  Escurrir bien.
    • Aunque en algunas recetas lo piden, les recomiendo que no la dejen remojando.  No hace falta (de hecho, quedaría como un puré).
  • En una olla mediana, calentar a fuego medio-alto un poquito de aceite y hacer el sofrito base con la cebolla, ajo y ajíes (o pimentón).  Saltear hasta que la cebolla esté transparente, cuidando de no quemar el ajo.
    • El calabacín y el célery se pueden saltear junto con el sofrito, o se pueden echar a mitad de la cocción para que queden más al dente.
  • Agregar el caldo y la quinua.  Condimentar con el comino y la pimienta cayena.  Si el caldo que usan está simple, echar un poco de sal.
  • Llevar a hervor, bajar fuego y dejar a fuego medio-bajo por 15-20 minutos (15 tapado, 5 destapado si queda mucha agua).
    • Si no agregaron el célery y el calabacín antes, hacerlo cuando falten unos 10 minutos para terminar de cocinar.
  • Una vez que se haya absorbido el agua, retirar del fuego y agregar el maíz, tomates, cebollín y cilantro.  Poner jugo de limón al gusto, probar y rectificar la sazón.
  • Se puede comer tibio, como acompañante (o incluso como plato principal vegetariano), o frío sobre una cama de lechugas, como ensalada.

ESPÁRRAGOS AL GRILL

Todo sabe mejor al grill; es ley de vida.  Esta semana fui a Ikea y por poco menos de 8 Euros me compré una sartén-grill de teflón.  No sé si dentro de dos meses tenga que botarla y comprar una nueva, pero mientras dure, tengo toda la mala intención de «sacarle la chicha» este verano…

Aquí les va esta recetica, facilísima y rápida, aprovechando que es época de espárragos (abril-mayo, en el norte).  Lo bueno de esta sartén-grill es que los espárragos quedan crujientes y luego puedo rescatar los trocitos de ajo, que van a estar tostados, y  ponerlos por encima al servir.

INGREDIENTES
Para 2 personas
1 manojo de espárragos (no sé, ¿tal vez 150-200 g?)
Chorrito de aceite de oliva
2 dientes de ajo, picaditos (mejor no machacar)
Sal gruesa, al gusto
Pimienta negra recién molida, al gusto
  • Lavar y cortar la parte de abajo de los espárragos (la que tiene un tono morado y suele ser más dura y fibrosa).
  • Calentar el grill a fuego medio-alto y poner los espárragos, echar por encima un chorrito de aceite de oliva, salpicar con los ajos y salpimentar al gusto.  Ir dándole vueltas a los espárragos hasta que cambien a un tono verde oscuro y luego comiencen a tostarse.
  • Servir tibios.

CALABACÍN CON QUESO AL HORNO

Ésta puede ser una de las cosas más fáciles de hacer en el mundo.  Vi la receta por primera vez en un libro de comida irlandesa (Irish Food & Cooking, de Biddy White Lennon y Georgina Campbell) y luego me volví a tropezar con ella, pero no recuerdo en qué recetario.  El punto es que se hace volando, es bastante sana y es un buen acompañante.

El problema es el dilema geográfico del calabacín…  El calabacín que venden en Estados Unidos y en Europa es distinto del que venden en Venezuela.  Es verde oscuro, más compacto y menos acuoso que el criollo.

El Venezolano parece más pepino que zucchini (en lo que tenga chance, monto fotos de las dos variedades para contrastar).  Si están en Venezuela y no consiguen el calabacín italiano, les sugiero que compren entonces los calabacines más pequeños y tiernos, que suelen tener menos líquido.  Para ver mejor las diferencias, hagan click en este link.

 

INGREDIENTES
Para 4 personas
4 calabacines / zapallitos / zucchini
1 taza (aproximadamente) de un buen queso rallado (puede ser un mix de cheddar maduro y mozzarella, o si están en Eire, algún farmhouse tipo Desmond o Gabriel)
Trocitos de mantequilla, unas 2 cucharadas en total
Sal gruesa y pimienta negra recién molida, al gusto
  • Precalentar el horno a 350º F / 175º C.
  • Cortar los calabacines longitudinalmente en dos (aunque si son gruesos, se pueden cortar en tres o cuatro).  Poner sobre una bandeja (si usan una de buena no hace falta engrasar), con la piel hacia abajo.
  • Echar una buena cantidad de queso por arriba, ponerle unos cuadritos de mantequilla a cada uno, salpimentar al gusto (la sal gruesa le queda mejor).
  • Hornear por 15-20 minutos, hasta que el queso se derrita y se dore.
  • Servir inmediatamente, con un unos pedazos de pan de soda irlandés.

LENTEJAS BALTI CON CEBOLLÍN Y TOMATE

En estos días Hugo estaba antojado de comer lentejas y yo de preparar rotis otra vez, así que agarré uno de mis libros de comida india (Best Ever Indian Cookbook, de Mridula Baljekar, Rafi Fernandez, Shehzad Husain y Manisha Kanani) y me puse a hojearlo.  Di con esta receta, que se hace originalmente con toor dhal, unas lentejas amarillas partidas.  Justo había gastado el paquete que tenía preparando hamburguesas vegetarianas, así que las sustituí (como pueden ver en la foto) por lentejas marrones.  Una de las ventajas de las lentejas sobre el resto de los granos es que no hace falta dejarlas remojando toda la noche, o prepararlas en olla de presión.  En menos de media hora pueden estar listas y, como buen grano, son baratas, llenan un montón y es casi imposible que queden mal hechas.  Aquí les paso entonces este plato, gustosísimo y que no necesita demasiados ingredientes exóticos.  Se puede comer como acompañante, o como un plato vegetariano fuerte.

INGREDIENTES
Para 4 personas
1 taza (230 g, aprox.) de lentejas
2 cucharadas de aceite (mejor si es de mostaza)
1/4 cucharadita de semillas de cebolla
1 paquete mediano de cebollín / cebolleta (4-5 palitos), cortado en rueditas
1 cucharadita de ajo machacado
1/4 cucharadita de cúrcuma en polvo
1 1/2 cucharadita de jengibre fresco, rallado
1 cucharadita de chile / ají en polvo
2 cucharadas de hojas de alholva / fenogreco (fenugreek), fresc@s o sec@s
1 cucharadita de sal
2/3 taza (150 ml) de agua
6-8 tomates cherry (si no consiguen, 2 tomates medianos cortados en trozos grandes)
2 cucharadas de cilantro fresco, picadito
1/2 pimentón / morrón verde (o rojo, por qué no), sin semillas, cortado en tiritas
1 cucharada  de jugo de limón
Cebollín y cilantro picados, para decorar
  • Cocer las lentejas en una olla con agua y un poco de sal hasta que estén blandas.  Si usan lentejas amarillas, de las pequeñitas, lo más probable es que se deshagan rapidísimo, así que no perderlas de vista.  Si consiguen toor dhal, se pueden tardar hasta 45 minutos en ablandar.  Las lentejas marrones no se tardaron más de media hora.  Escurrir bien y reservar.
  • Calentar el aceite en un karahi, caldero, wok, o sartén grande, poner las semillas de cebolla y dejar por algunos segundos.
    • Sobre las semillas: cada vez que cocinen con semillas, es recomendable tostarlas o sofreírlas (dependiendo del plato), antes de mezclarlas con los demás ingredientes.  El calor hace que boten sus aceites esenciales, dándole un sabor más intenso a la comida.
  • Añadir las lentejas y sofreír con las semillas por unos 3 minutos.
  • Agregar el cebollín, junto con el ajo, cúrcuma, jengibre, ají en polvo, hojas de fenogreco y sal, y continuar sofriendo por 5-7 minutos.
    • Sobre la alholva o fenogreco (fenugreek, en inglés): lo que se consigue usualmente son las semillas, no las hojas.  Según el libro donde tomé la receta, las hojas son amargas y no se suelen comer solas, pero quedan  muy bien con los granos.  Se pueden conseguir, si deciden incluirlas, en mercados asiáticos.
  • Echar un poco de agua, lo suficiente como para hidratar la mezcla y que se suelten un poco los granos.
  • Echar los tomates enteros (si son cherry, o cortados si son normales), el cilantro, pimentón y jugo de limón.  Mezclar bien y servir, decorando por encima con el cilantro y cebollín extras.

PAPAS CON ROMERO AL HORNO

Esta receta es fusilada de uno de los programas de Jamie Oliver (Jamie at home).  Fácil, bastante rápida y sirve para acompañar lo que se les ocurra (hamburguesas vegetarianas, un buen pedazo de carne, pez espada a la parrilla, etc.).  Las papas se pueden sazonar con lo que quieran; lo valioso de esta receta es el método, en mi opinión.
INGREDIENTES
Papas / patatas (yo uso una variedad irlandesa llamada rooster, parecida a la Désirée, pero Jamie recomienda también charlotte -ver nota abajo)
Aceite de oliva
Sal marina / gruesa
Páprika
Romero fresco (bastante)
Ajo en polvo
Alternativas
Salvia
Mejorana
Orégano
Ralladura de limón

Pimienta negra recién molida

  • Lavar y cortar las papas longitudinalmente en tajadas de 1 cm, sin pelarlas.
    • Sobre las papas: yo creo que la clave es usar papas poco harinosas.  En inglés las dividen en floury y waxy.  Las harinosas tienen más almidón y son mejores para hornear o para hacer puré, mientras que las waxy (¿cerosas?) tienen menos almidón y son mejores para hervir porque retienen su forma y no se deshacen.  Las rooster que utilizo tienen piel roja, como pueden ver en la foto, y son más bien cremosas, con un sabor dulzón. 
  • Poner a hervir bastante agua con sal y sancochar las papas por unos 5-6 minutos (suficiente como para que comiencen a ponerse tiernas, sin riesgo a que se deshagan).  Escurrir bien.
  • Precalentar el horno a 180° C / 350º F/ Gas 4.  
  • Para aliñar las papas, creo que lo más fácil es ponerlas con cuidado en un recipiente grande, echar bastante aceite de oliva, cuidando de que le caiga un poco a cada una, y ponerle el resto de los ingredientes sin piedad (ojo con la páprika o pimienta y el ajo: poner con moderación para que el sabor de las papas no opaque al del plato que acompañan).  Jamie las adoba con romero, salvia, ralladura de lima (la amarilla), aceite, sal y pimienta.  Para mí, lo más rico de estas papas es el sabor del romero fresco al hornearse (queda crujiente, sin perder la intensidad del sabor).
  • Acomodar las papas en una bandeja formando una sola capa (no hace falta engrasar si usan una bandeja de buena calidad, y si les pusieron bastante aceite en el paso anterior).  Meter en el horno (o en la parrillera / asador / BBQ) y hornear hasta que se doren, volteando una vez.  Esto no demora mucho (dependiendo del horno, tal vez unos 10 minutos por cada lado).