POLLO AGRIDULCE ESTILO CANTONÉS

O debería decir: pollo agridulce estilo cantonés-caraqueño.  Todo el mundo sabe que chinos hay en todas partes, y que han adaptado su cocina a los ingredientes locales (para buen ejemplo, la chifa peruana).  Ya conté en una Gastrocrónica vieja que la primera que vez comimos chino-dublinés casi nos da un infarto.  La comida era babosa y gelatinosa, y no sabía a “chino”, así que tenemos más de cuatro años de triste abstinencia, sólo interrumpida una vez al año cuando vamos a Caracas.  Abajo pueden ver una foto con un “auténtico” banquete criollo-cantonés: pancitos dulzones, arroz frito especial, lumpias, lo mein, chop suey de vegetales, y esa cosa fosforescente en la esquina inferior derecha, el pollo agridulce.

El lado positivo de no tener un Mee Nam o los chinos de los Palos Grandes cerca es que nos hemos tenido que poner creativos en la cocina.  Ya una vez hicimos lumpias y quedaron buenazas (receta pendiente).  Ahora le tocó el turno al pollo agridulce y debo decir, sin falsas modestias, que quedó más que bueno.  Por supuesto, no pude reproducir el color galáctico del original, pero el sabor es bastante parecido.

Esta receta está basada en dos de Internet (a y b), y una de Cocina china cantonesa, de Deh-Ta Hsiung (Serie Paso-a-Paso, Parragon / Asppan, 1998), con un toque de memoria y nostalgia.  Lo dicho arriba: éste es un plato cantonés-caraqueño, y que me perdonen los puristas…

INGREDIENTES
Para 4 personas
Pollo y marinada
3 pechugas de pollo gruesas, bien limpias y cortadas en trozos pequeños
2 cucharadas de salsa de ostras
Sal y pimienta al gusto
1 cucharada de maicena / fécula de maíz (cornstarch / cornflour)
Bastante aceite para freír
Salsa agridulce
1 zanahoria mediana, cortada en rodajitas finas
1/4 pimentón rojo mediano, cortado en cuadros medianos
1/4 cebolla mediana, cortada en cuadros medianos
1 lata pequeña de castañas de agua (water chestnuts), en rodajas
2 rodajas de piña / ananás, cortada en cuadritos (más o menos 1/2 taza, puede ser enlatada)
3/4 taza de jugo de naranja (o de piña, si la compran enlatada; o con jugo de manzana también sirve)
1/3 taza de vinagre de arroz (o de vinagre blanco)
3-4 cucharadas de azúcar morena
1 cucharada de pasta de tomate
1 cucharada de salsa de soya
2 cucharaditas de maicena, disueltas en 4 cucharadas de agua fría
Empanizado
3/4 taza de harina todo uso
3/4 cucharadita de polvo de hornear
3/4 cucharadita bicarbonato de sodio
2 cucharadas de maicena
2 cucharadas de aceite vegetal
1 taza de soda

 

  • Lo primero es limpiar el pollo y cortarlo en trocitos.  No demasiado pequeños, pero tampoco enormes, que sean fáciles de comer de un bocado.  Ponerlos en un recipiente y mezclar con la salsa de ostras, la maicena, sal y pimienta.  Dejar marinando al menos unos 15 minutos.
    • Si no tienen salsa de ostras, pueden usar salsa de soya (y eliminar la sal), pero no es lo mismo.  La salsa de ostras es espesa, y tiene un toque dulzón.
  • Mientras se marina el pollo, cortar los vegetales de la salsa en trozos finos.  Los vegetales apenas se cocinan, por eso no pueden estar muy gruesos.  La idea es que conserven la textura crujiente, pero que sí se suavicen un poquito.
    • Pueden usar piña / ananás fresc@ o enlatad@.  Yo, por supuesto, la prefiero fresca.  Si usan de lata, guarden el jugo para la salsa (en lugar de usar jugo de naranja).
    • Pueden obviar las castañas de agua, si no consiguen.  Aquí les pongo una foto para que vean cómo son (las venden enteras o ya lajeadas).  Más abajo, los vegetales (sin la piña):
  • En una olla pequeña, combinar el vinagre de arroz, el jugo (de naranja o de piña), el azúcar morena, la pasta de tomate y la salsa de soya.  Llevar a un hervor suave y agregar los vegetales.  Tapar y dejar cocer por unos 4 minutos.
    • Pueden sustituir el vinagre de arroz por vinagre blanco, pero supongo que se pierde un poco el sabor oriental.  El vinagre de arroz es el mismo que se usa para hacer el arroz pegajoso del sushi.
    • El azúcar morena le da un gusto distinto a los platos.  Un sabor más profundo que el simple dulce del azúcar blanca.  Aumenten o reduzcan la cantidad (3 ó 4 cucharadas) de acuerdo al gusto personal (si les gusta la salsa más agria que dulce, o viceversa).  Esto también va a depender de cuán dulce esté el jugo que usen.
    • En la cocina tradicional china no se usa pasta de tomate (ésa es una licencia occidental).  Hay quienes usan ketchup, pero yo tengo prejuicios casi religiosos en contra de su uso…
  • Destapar y agregar la mezcla de agua y maicena.  Revolver constantemente hasta que la salsa empiece a espesar.  Apagar el fuego y mantener la salsa caliente.
    • Es importante disolver la maicena en agua fría y NO agregarla directamente a la salsa (en éste o cualquier otro plato).  La razón es práctica: la maicena se aglutina a temperaturas altas y forma unos grumos desagradables.  Siempre hay que disolverla en agua fría antes.
  • Para preparar el empanizado, en un recipiente mediano mezclar bien la harina, polvo de hornear, bicarbonato y maicena.  Agregar gradualmente el aceite y finalmente la soda, mezclando bien.  El resultado tiene que ser una masa bastante líquida.
    • Este tipo de empanizado es parecido al que se usa en la comida japonesa para tempurizar.  Al principio no entendía mucho por qué había que usar soda en lugar de agua, pero hagan la prueba y se darán cuenta enseguida.  La masa es espumosa y ligera, muy distinta al empanizado tradicional como para milanesas o croquetas.
  • Sumergir los pedazos de pollo hasta que estén bien empapados.
  • Poner a calentar bastante aceite en un caldero o sartén profundo, yo diría que a fuego medio-alto (no al máximo).  Ir friendo el pollo por tandas, dándole vueltas para que se cocine por ambos lados hasta estar dorado.
    • El fuego no puede estar demasiado fuerte porque arrebata muy rápido el empanizado sin dar tiempo a que se cocine el pollo.
  • Poner sobre un plato con bastante papel absorbente.
  • Luego, al servir, echar un poco de salsa por encima y acompañar con un buen arroz “frito”.
    • Lo que ven abajo es un arroz blanco preparado sin nada (ni sal).  Al terminar la cocción, después de dejar reposar un poco, separé bien los granos y lo salteé en el caldero con un chorrito de aceite de sésamo / ajonjolí, incluí cebollín / cebolleta picadit@ y una tortilla de huevo picada.  Para sazonar, un chorrito de salsa de soya y un chorrito de salsa de pescado.  Y si tienen a mano, unos cuadritos de jamón también quedan muy bien.
    • Una alternativa más sana es hacer las pechugas a la plancha (marinándolas igualmente con la salsa de ostras, pero sin empanizado), y ponerles la salsa al servir.  Abajo pueden ver que queda igual de rico, acompañado con noodles de té verde.

POLLO AL CURRY VERDE TAILANDÉS

Hugo y yo somos amantes empedernidos de la comida tailandesa.  En un ataque de antojo, preparé este curry, basado en The Complete Asian Cookbook (Murdoch Books, 2002) y en el sabor del que comemos en nuestro restorán favorito en Dublín.  Con arroz jazmín y unas verduras salteadas queda buenísimo.  Abajo les hablo un poco de los ingredientes y posibles sustitutos.

INGREDIENTES
 
4-6 personas
1 lata (400-500 ml) crema de coco (OJO: no batir la lata)
4 cucharadas de pasta de curry verde tailandés
2 cucharadas de azúcar de palma
2 cucharadas de salsa de pescado
4 hojas de lima kaffir, cortadas finas*
1 kg pechugas de pollo (unas 5 pechugas grandes), cortadas en tiras gruesas
100 g vainitas/tirabeques/ejotes, cortad@s si son muy larg@s
200 g brotes de bambú, lajeados
1/2 taza de albahaca tailandesa fresca
  • La crema de coco que se usa para la comida tailandesa e india no tiene azúcar añadida (a diferencia de la crema para postres, como la que se usa en el helado de coco).  Fíjense bien en la lata al comprarla, no se vayan a llevar un fiasco.  En el libro dicen que las buenas marcas forman una capa de crema espesa que se separa del agua (menos grasosa).  No batan la lata de manera que puedan pescar esta crema para “activar” el curry.   Abajo les pongo unas fotos de la crema que usé.  No confundir la crema con el agua de coco (que es blanquecina y no tiene pulpa).
  • En un caldero o wok a fuego medio-alto, echar la crema espesa (será una media taza, más o menos) y llevar a un hervor e incluir la paste de curry verde.  Mezclar bien, reducir el fuego y mantener un hervor suave por unos 15 minutos, o hasta que esté oloroso y se separe el aceite de la crema.
    • Sobre la pasta de curry verde: hace un tiempo, también tenía antojo de curry tailandés, pero no tenía a mano ningún frasco comprado (que se puede conseguir en la sección “étnica” de cualquier mercado grande), así que lo hice yo misma.  Muy aguda yo, no anoté las cantidades que usé, pero básicamente es una mezcla (en licuadora) de:
  • Ajíes / chiles verdes, sin semillas y desvenados
  • Galanga rallada o, si no encuentran, jengibre rallado
  • Limoncillo / lemongrass, picadito
  • Cebollín o escalonias / chalotes
  • Ajo, machacado
  • Cilantro fresco
  • Pasta de camarones (pero si no consiguen, se puede sustituir por salsa de pescado o pasta de anchoas)
  • Semillas tostadas de cilantro y comino
  • Pimienta blanca recién molida
  • Hojas de lima kaffir o, en su defecto, jugo y ralladura de limón
  • Sal marina
  • Una vez que vean que el aceite se separa de la crema, agregar el azúcar de palma, la salsa de pescado y las hojas de lima kaffir.  Revolver bien.
    • El azúcar de palma viene en panela casi siempre.  Se puede rallar con un rallo normal.  Tiene un sabor más sutil que el azúcar normal, pero si no consiguen, sustitúyanla por azúcar morena.
    • La salsa de pescado es un ingrediente que vale la pena tener en la nevera.  No sólo se usa para salar los platos del Sureste Asiático sino que les da un gusto particular.  En Cook’s Thesaurus ofrecen varias posibles sustituciones.  Creo que la más fácil de hacer es disolver unas anchoas (de esas que venden en frasco o enlatadas) en un poco de salsa de soya clara, a fuego lento.
    • Las hojas de lima kaffir también son un ingrediente básico en la cocina tailandesa, pero no es el fin del mundo si no tienen.  Se puede sustituir con ralladura de limón (verde).  En la receta original piden hojas cortadas en tiras finas.  Yo preferí ponerlas enteras y luego pescarlas antes de servir.
  • Incluir el resto de la crema de coco, los trozos de pollo, los brotes de bambú, las vainitas, y subir un poco el fuego (a medio).  Llevar a un hervor suave, tapar y dejar cocer por 15-20 minutos, hasta que el pollo esté completamente cocido.
    • Aquí les pongo una foto de los brotes de bambú, para que vean cómo son.  Ya lo he dicho en otros posts, pero lo repito: la cocina tailandesa se caracteriza por combinar sabores, colores y texturas.  Fíjense que este plato, aparentemente tan simple, mezcla el dulce del coco con el picante del curry y lo salado de la salsa de pescado; la suavidad del pollo con el elemento crujiente de los brotes de bambú; y el color amarillento de la salsa con el verde de las vainitas y hojas de lima kaffir y albahaca.
  • Una vez que el pollo esté cocido, remover del fuego.  No se asusten si parece una sopa.  La idea es precisamente que quede bastante salsa.  Aquí pueden ver una foto del curry sin la albahaca:
  • Añadir la albahaca justo antes de servir.
    • La albahaca tailandesa tiene un sabor intermedio entre la albahaca occidental y la menta.  Se puede sustituir por albahaca normal (y, si quieren, un toque moderado de menta picadita).
  • Servir con arroz blanco tailandés (jazmín) y acompañar con verduras salteadas.  Y de postre, helado de mango o helado de coco.
    • El arroz que sirven en los restoranes tailandeses es el jazmín.  Un arroz muy aromático de grano largo (no tan largo como el basmati), que es naturalmente pegajoso.  Pueden prepararlo como un arroz blanco normal, pero no esperen un grano al dente y suelto.
  • Posibles variaciones: siguiendo la receta de arriba, se puede incluir cualquier variedad de verduras (brócoli / brécol, vainitas planas, zanahoria, calabacín / zapallitos, mazorquitas / maíz bebé, etc.)

 

POLLO CON SALSA DE MOSTAZA Y PIMIENTA

Ésta es una de esas salsas que hacen que una simple pechuga se convierta en un plato de restorán.  Aparte, es rapidísima de hacer.  La receta original de Cook’s companion de Carole Clements (Hermes House, 2001), pide chuletas o filetes de cerdo, pero creo que con pollo queda aún mejor.  Aquí les va mi versión, con las cantidades un poco modificadas.  Tengan cuidado con la cantidad de sal.  Los granos de pimienta que se necesitan no son secos, sino frescos o de los que vienen en salmuera, así que asegúrense de escurrirlos bien y de probar la salsa antes de echarle sal para que no se les pase la mano.
INGREDIENTES
 
Para 4 personas
2 cucharadas 30 g  mantequilla
1 cucharada aceite de oliva
4 pechugas de pollo gruesas, limpias (ó 4 chuletas o filetes de cerdo)
2 cucharadas de vinagre de vino tinto
2 cucharadas de mostaza de grano entero
3-4 cucharadas de crema de leche
1-2 cucharadas de granos de pimienta verde frescos o en salmuera (bien escurridos)  (dependiendo de cuán fuerte quieran la salsa)
Pizca de sal
  • Poner la mantequilla y el aceite en una sartén grande a fuego medio-alto.  Freír por 6-8 minutos por cada lado o hasta que las pechugas estén completamente cocidas (los jugos no deberían estar rosados, ni la carne tampoco).  Pasar a un plato y mantener caliente.
  • Bajar el fuego a medio-bajo y agregar el vinagre y la mostaza.  Revolver bien con una cuchara de madera, tratando de raspar todo lo que haya quedado en el fondo de la sartén.  Cocinar por 1 minuto sin dejar de revolver.
    • Tengan cuidado, porque la sartén va a estar muy caliente, y al echarle los líquidos van a saltar un poco.
  • Añadir la crema de leche, los granos de pimienta y una pizca de sal, hervir por 1-2 minutos, hasta que todo esté bien combinado y la salsa espese.
  • Echar sobre las pechugas y servir inmediatamente.  Buenísimo con arroz o con puré de papas.

CHALUPA VENEZOLANA

Aquí les va otro plato venezolana que muestra el gusto criollo por mezclar lo dulce con lo salado, como en la torta de plátano o en el pastel de chucho.  En este caso, el toque dulce no lo da el plátano, sino la cachapa de hoja, una especie de tamal hecho con granos de maíz / elote / choclo molido y cocidos en su propia hoja.

Mi chalupa está basada en la receta de Scanonne, pero con bastantes modificaciones.  Ésta es una versión un poco más rápida y especialmente adaptada para expatriados.  La preparo con pechugas ya deshuesadas, en lugar de usar un pollo entero.  El delicioso e inimitable queso de mano se sustituye por una mezcla de mozzarella fresca y feta, tratando de conseguir tanto textura como sabor. Y las tradicionales cachapas de hoja se sustituyen por una cachapa gruesa hecha con masa de bolsita.  Los puristas se retorcerán del disgusto, pero para los que vivimos lejos del Trópico, no hay demasiadas alternativas.  Si no consiguen la masa de cachapas en bolsita, lleguen hasta el final del post para una receta casera.

Aclaratoria para los no venezolanos: la diferencia entre la cachapa de hoja y la cachapa normal es que ésta última no se hierve envuelta en hojas de maíz, sino que se cocina sobre una plancha de hierro que llamamos budare (tipo el comal mexicano), igual que una panqueca gruesa, pero los ingredientes bases son los mismos.

La chalupa es un plato completo que no requiere de acompañantes (tal vez alguna ensalada ligera, pero más nada).  Lleva un poco de trabajo, pero se puede hacer por partes.  Para el bautizo de mi sobrina Alessia, mi cuñada preparó varias bandejas y la gente alucinó.  Si están nostálgicos por los sabores de casa, o si no son venezolanos pero andan con ganas de probar algo distinto, anímense y preparen la chalupa.

INGREDIENTES
Para 4-6 personas
250 g masa de cachapas (tipo Juana)
1 huevo, ligeramente batido
Aceite de maíz o girasol
1 cebolla grande, picada muy fina
1 ajoporro / puerro grande, cortado muy fino
3 palitos de cebollín / cebolleta, cortados muy finos
2 dientes de ajo grandes, machacados,
3 tomates grandes, pelados y sin semillas, cortados en cuadritos
1/2 pimentón / morrón rojo grande, desvenado y sin semillas, cortado en cuadritos pequeños
3-4 ajíes dulces, desvenados y sin semillas, cortados muy finos
2 cucharadas de pasta de tomate
3 cucharadas de alcaparras, con agua y todo
1 cucharadita de mostaza
1/4 taza de vino dulce, tipo Moscatel u Oporto
1 taza de consomé de pollo
Pimienta negra recién molida, al gusto
Sal, al gusto
Salsa picante, tipo Tabasco, al gusto
5 pechugas grandes, limpias y cortadas en tiritas finas
350 g de mozzarella fresca
100-150 g queso para ensalada tipo feta (o estilo árabe)
1 cucharada de mantequilla, cortada en cubitos pequeños
  • En un caldero u olla amplia y grande, calentar un chorrito de aceite a fuego medio-alto y sofreír la cebolla, ajoporro, cebollín y ajo hasta que se pongan transparentes, entre 5-7 minutos, revolviendo frecuentemente para que no se vaya a quemar el sofrito.
  • Agregar el pimentón, ají dulce, tomates, pasta (pasata o concentrado) de tomate, alcaparras y mostaza.  Seguir cocinando y revolviendo por unos 6-8 minutos más, hasta que el tomate se deshaga y se merme un poco el líquido.
    • Les recomiendo probar las alcaparras antes de incluirlas.  Usualmente, las que vienen en salmuera hay que ponerlas en remojo con agua fría unos 10-15 minutos para eliminarles el exceso de sal.  Tomen esto en cuenta antes de echarle el líquido y antes de echarle sal más adelante al sofrito.
    • Lo bueno de usar un poquito del líquido en que vienen es que es gustoso y le da un toque ácido al guiso.
  • Cuando ya el sofrito se haya secado un poco y quede una especie de pasta, agregar el caldo (puede ser agua con un cubito de pollo), el vino dulce, la sal y la pimienta al gusto.
    • Sé que me pongo intensa con el tema de la sal, pero recuerden que las alcaparras son saladas, y que el caldo de pollo (si usan cubitos) ya lleva sal también.  Un plato salado es irrecuperable, por eso es mejor ir probando y ajustando.
  • Bajar la temperatura a fuego medio y cocer tapado por unos 10 minutos, revolviendo ocasionalmente.
  • Agregar las tiras de pollo, tapar de nuevo y dejar otros 15-20 minutos, hasta que el pollo se cocine por completo.  Revolver de vez en cuando.
  • Destapar, subir la temperatura y dejar mermar un poco el líquido, revolviendo constantemente y cuidando que no se queme.  Esto puede tardar otros 5 minutos, dependiendo de cuánto líquido haya.
    • No hace falta evaporar todo el líquido, pero sí es buena idea que no quede como una sopa.
  • Mientras se cocina el pollo, se pueden preparar las cachapas siguiendo las instrucciones del paquete.  Usualmente piden agua, pero yo siempre las preparo con leche y con un huevo (previamente batido).  No hace falta agregarles más azúcar.  Es importante dejar la mezcla en reposo por unos 10-15 minutos, para que agarre consistencia bien espesa y las cachapas puedan quedar gruesas.  Si logran darles forma cuadrada a las cachapas, mucho mejor, pero si no pueden no pasa nada.  Luego se cortan en tiras.
    • Si donde viven no consiguen la mezcla para cachapas y tienen un antojo a muerte, vayan hasta el final del post.
  • Engrasar un pyrex o molde para hornear de 20×20 cm (8×8″) y precalentar el horno a 175º C / 350º F.
  • Acomodar una capa de cachapas en el fondo, tratando de cubrir toda la base.
    • Extender la mitad del guiso de pollo sobre la capa de cachapas, y cubrir con la mitad del queso.
    • A falta de queso de mano, insustituible, se puede hacer una mezcla entre mozzarella fresca, cortada en rodajas finas, y algún queso tipo feta, que le dé el toque salado que le falta a la mozzarella.  Si tampoco consiguen mozzarrella fresca, puede ser rallada.
    • A veces el feta es muy ácido, así que hay que usar con moderación.  En estos días, explorando en un mercadito árabe, dimos con este queso que no es tan ácido como el feta griego y tiene una textura más cremosa:
  • Poner otra capa de cachapas y presionar suavemente con la parte de atrás de una cuchara, de manera que todo lo que está abajo se compacte bien.
  • Echar lo que queda de pollo, y coronar con lo que queda de queso.  Distribuir los cubitos de mantequilla por encima.
  • Meter al horno y hornear por 25 minutos.  Cambiar a broil y dejar dorar el tope, pero sin llegar a quemar.

CACHAPAS CASERAS

No hay nada misterioso en esta receta.  Sólo que el maíz en la cachapa tradicional se muele o “pila” en un pilón, una especie de mortero gigante.  En estos tiempos de artefactos y adminículos eléctricos, podemos usar una licuadora y listo.  Para los gastrolectores no venezolanos que se aventuren a prepararlas, las cachapas tradicionales se comen con queso blanco fresco.

Para 8-10 cachapas
6-8 jojotos / mazorcas / elotes enteros, pelados y limpios
1 cucharadita de sal
1/2 taza de azúcar (aproximadamente, dependiendo del tipo de maíz que usen)
1 huevo, ligeramente batido
1/4-1 taza de agua (dependiendo del tipo de maíz que usen)
  • Escoger mazorcas tiernas, quitarles todas las hojas, hilos e impurezas y desgranarlas usando un cuchillo afilado, pasándola al raz de la tusa (el corazón del maíz) pero sin llegar a cortarla.
    • Esta advertencia es más que obvia, pero igual vale la pena reiterar: tengan cuidado porque el maíz puede ser resbaloso.  Siempre pasen el cuchillo en un movimiento del cuerpo hacia afuera, JAMÁS hacia el cuerpo.
    • Traten de cortar sólo los granos, no la tusa, que es dura y no tiene sabor.
  • Poner todos los granos en una licuadora, junto con la sal, parte del azúcar y el huevo, y empezar a licuar.
  • Ir agregando el agua poco a poco, hasta conseguir una pasta espesa.  En inglés, el punto justo se llama “dropping consistency“, es decir, que esté espesa, pero suficientemente líquida como para no quedarse pegada a una cuchara volteada.
    • Mientras más licúen, más fina queda la pasta, pero si quieren unas cachapas con un feeling más tradicional, déjenlas con cierta textura.
    • Les sugiero que prueben la mezcla antes de poner toda el azúcar, porque a veces el maíz ya es bastante dulce y no requiere tanta.  Esto tiene que ver con el tipo de maíz que se utilice.  En Venezuela y en México, hasta donde sé, este tipo de platos se hace con un maíz mucho más duro y menos dulce que, por ejemplo, el que suele conseguirse en EE.UU. o en Europa, ese maíz súper amarillo y dulzón que venden en Friday’s y afines.  Dependiendo de esto, van a necesitar más o menos agua y azúcar. Por eso las medidas son sólo sugerencias.
  • Una vez que tengan lista la mezcla, dejarla reposar por 10-15 minutos.
  • Calentar a fuego alto un budare, comal, plancha de hierro o sartén de fondo grueso.  Cuando ya esté humeante, bajar el fuego a medio-bajo y engrasar un poco (con aceite de maíz o girasol es mejor que con mantequilla, que se quema muy rápido).  Recuerden que las cachapas no son fritas, sino a la plancha, así que sólo basta con engrasar lo suficiente como para que no se peguen.
  • Usando un cucharón de sopa, echar la masa en el centro del budare y extender con la parte de atrás de la cuchara.  El grosor depende del gusto personal, pero no las hagan muy finas para que no se partan al voltearlas.  Si las van a usar para chalupas, es preferible hacerlas un poco más gruesas.
  • El tiempo de cocción varía dependiendo del grosor del budare o plancha que usen, y del grosor de la cachapa en sí.  Tal vez entre 2-4 minutos por lado sea suficiente.  Usar una espátula gruesa para voltear, preferiblemente en un movimiento rápido, y terminar de cocinar por el otro lado.
    • La primera cachapa SIEMPRE queda horrible, se fractura o se quema.  Úsenla a modo de prueba para ajustar la temperatura y calcular el tiempo de cocción.  Si se rompe no importa, va a estar tapada por capas de pollo y queso 😉
  • Si las van a comer solas, no en la chalupa, entonces poner una buena rebanada de algún queso blanco fresco (que se derrita) en una mitad de la cachapa, doblar la otra mitad y dejar en el budare hasta que el queso se derrita.

 

POLLO HORNEADO CON QUESO

Otra receta de pollo hurtada a Cook’s Library Chicken (Parragon Publishing), bastante fácil y rápida de preparar.  La combinación de la mostaza con el queso derretido y tostado es buenísima.  Además, esta capita ayuda a que la pechuga no se seque demasiado en el horno.  Sin más introducción…
INGREDIENTES
Para 4 personas
1 cucharada de leche
2 cucharadas de mostaza
4 pechugas limpias
1 taza queso rallado (cheddar, edam, gouda, el que más les guste)
3 cucharadas de harina de trigo
2 cucharadas de ciboulette / chives (o cebollín / cebolleta), picaditos
  • Precalentar el horno a  200º C / 400º F.
  • En un recipiente mediano, mezclar la leche y la mostaza. Incluir las pechugas y revolver bien, de manera que se cubran con la mezcla.
    • Otra alternativa es pintar las pechugas con una brocha una vez que estén sobre la bandeja.
    • La receta original sugiere mostaza inglesa, pero usen la que más les guste.  En este link hay una receta de mostaza casera, bastante fuerte.
    • No agregar sal ni pimienta, con el queso y la mostaza es suficiente.
  • En otro recipiente aparte, mezclar bien el queso rallado, la harina y el ciboulette o cebollín.
  • Poner las pechugas sobre una bandeja y coronarlas con el queso.
  • Hornear por unos 30-35 minutos, hasta que el queso esté dorado.

 

[Como acompañamiento,  arroz frito estilo tai]

POLLO ALLA PIZZAIOLA

Para cocinar rico no hacen falta ingredientes rebuscados ni técnicas complicadas.  Yo creo que ése es precisamente el secreto de la cocina italiana: usar pocos ingredientes, pero bien combinados.  Aquí les paso esta receta tomada de Carluccio’s Complete Italian Food, de Antonio y Priscilla Carluccio, con las variaciones de siempre.  El nombre se debe a que la salsa utiliza los mismos ingredientes que una pizza (napolitana).
INGREDIENTES
 
Para 4 personas
4 cucharadas de aceite de oliva
4 pechugas de pollo, limpias
2 dientes de ajo, lajeados
4 filetes de anchoas
1 cucharada de alcaparras
1 cucharadita de perejil picadito
500 g pulpa de tomate (puede ser enlatado, licuado o con trocitos, dependiendo del gusto personal)
1 cucharada de orégano seco
Sal y pimienta negra, al gusto
  • Freír las pechugas en el aceite de oliva durante unos 8-10 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y bien cocidas.  Les sugiero no freír a fuego alto para que no se arrebaten y endurezcan (y mucho mejor si usan pechugas gruesas).
  • Una vez bien cocidas las pechugas, hacerlas a un lado en la sartén y agregar el ajo, anchoas, perejil y alcaparras.  Saltear un  poco, hasta que las anchoas se deshagan.
    • Sobre las alcaparras: si vienen en agua, van a estar saladas pero no hace falta enjuagarlas.  Si vienen en salmuera, lávenlas y déjenlas en remojo en agua fría unos 10 minutos antes de usar, para eliminar el exceso de sal.
    • Sobre las anchoas: aun si no son amantes del sabor, les recomiendo no dejar de usarlas.  Las anchoas sofritas se deshacen en una pasta que NO sabe a pescado, pero que le da un gusto riquísimo a las salsas.  Hagan la prueba y se sorprenderán.
  • Incorporar el tomate y el orégano, salpimentar al gusto (recordando que tanto las alcaparras como las anchoas ya son saladas), revolver bien y dejar cocinar por unos 5-10 minutos.
  • Servir con un buen puré de papas o con polenta.

KEBABS DE POLLO ESTILO GRIEGO

Sigo en la onda Mediterránea / árabe / griega.  Estoy un poco monotemática con los kebabs últimamente, pero la verdad es que estos pinchitos dan para todos los gustos.  Aquí les va una receta medio inventada, fácil y riquísima, muy buena para el verano porque es bastante ligera.
INGREDIENTES
Para 8 kebabs (4 personas como plato principal, 8 personas como tapa)
8 palillos largos para pinchos / kebabs / anticuchos
1 taza de yogur griego simple
1 cucharada de aceite de oliva
Jugo de 1 limón (del verde)
2 dientes de ajo, machacados
Menta seca, al gusto (1/2 a 1 cucharadita)
Sal y pimienta, al gusto
5 pechugas de pollo, limpias y cortadas en cubos gruesos
Vegetales de su preferencia, por ejemplo:
1 pimentón / morrón rojo, cortado en cuadros medianos
1 pimentón / morrón amarillo, cortado en cuadros medianos
Tomates cherry
1 calabacín / zucchini mediano, cortado en cuadritos
Shallots pequeños o cuadros de cebolla
  • Si van a usar palillos de madera, ponerlos a remojar en agua fría al menos 1 hora.  Esto evita que se quemen en la parrilla u horno.
  • En un recipiente grande que tenga tapa, mezclar bien el yogur con el aceite de oliva, el jugo de limón, ajo machacado, menta sal y pimienta.
  • Agregar los pedazos de pollo, revolver bien hasta que queden completamente cubiertos por la pasta de yogur, tapar y guardar en la nevera.  Dejar marinando mínimo una hora (ya saben que mientras más tiempo pasen en la salsa, más sabor agarran).
    • Recuerden que los pedazos de pollo no pueden ser demasiado pequeños para que la pechuga no se seque demasiado al hornearse.
  • Cuando estén listos para preparar los kebabs, precalentar el grill o broiler del horno (algunos hornos ya tienen la temperatura predefinida, pero si la pueden controlar, pónganla a 220º C / 430º F).  También se pueden hacer a la parrilla (asado, barbacoa).
  • Ensartar los pedazos de pollo, alternando con los vegetales.
  • Con la salsa que sobre, terminar de “barnizar” los kebabs usando una brocha o una cucharita.
  • Les sugiero poner los kebabs sobre una rejilla, con una bandeja que tenga un poco de profundidad abajo, porque van a botar bastante líquido.
  • Cocer por unos 8 minutos por cada lado.
  • Se pueden espolvorear con sumac y servir con pitas.

EMPANADA GALLEGA DE ROSSY S.

Fuimos a ver la final del Mundial en casa de unos amigos mexicano-españoles.  Obviamente el tema era España, así que decidí hacer algo bien ibérico.  Inmediatamente pensé en Rossy, la tía de Hugo, hija de gallegos, famosa en la familia por hacer una empanada de morirse.  En Venezuela todo el mundo  ha probado/preparado alguna vez la empanada gallega.  Es parte del legado culinario, y me sorprendió que ni mexicanos ni españoles del sur supieran qué era.  Supongo que cada “ola migratoria” trajo diferentes costumbres a cada uno de los países latinoamericanos.

Aquí les paso entonces mi versión, basada en la de Rossy (pero, honestamente, lejos de parecerse a la suya).  Ésta viene rellena de pollo, pero puede ser de cerdo, carne, berberechos e incluso sardinas. Espero que les guste. ¡Y olé!

 

INGREDIENTES
Para 8-10 personas
Relleno
8 pechugas de pollo (unos 600 g), sancochadas y desmenuzadas en trozos medianos
Aceite de oliva, para el sofrito
2 cebollas grandes (unos 600 g), cortadas en tiras
3 pimentones / morrones rojos grandes  (500 g, aproximadamente), cortados en tiritas
3-4 pimientos de piquillo en conserva (de lata o frasco),  cortados en tiritas (opcional)
1-2 tomates, pelados y sin semillas, cortados en cuadritos
1 frasco (170 g netos) de aceitunas verdes rellenas de pimentón, cortadas en rodajitas
2 cucharadas de alcaparras (opcional)
1/2 – 1 taza de caldo de pollo
Sal y pimienta negra, al gusto
Páprika y/o pimentón dulce español, al gusto
Masa
1 1/4 taza (315 ml) de agua tibia
1 cucharada de azúcar
10 g (un sobrecito) de levadura en polvo/granitos
1 kg harina de trigo (no leudante)
1 cucharada de sal
1 cucharadita de pimentón dulce en polvo (pimentón español)
1 taza (250 ml) de aceite de oliva
2 huevos, ligeramente batidos + 1 huevo batido para barnizar
 
El relleno
  • Para sancochar las pechugas y hacer caldo, les sugiero ver este link.  Desmenuzarlas gruesas.
  • En una sartén o caldero grande, poner a calentar un chorrito de aceite de oliva a fuego medio.  Sofreír la cebolla hasta que se suavice y esté transparente, unos 3-4 minutos.  Agregar el pimentón y seguir salteando por 3-4 minutos más.  Añadir el piquillo (si van a usar) y el tomate.  Cocinar por 1 minuto y agregar el pollo desmenuzado.
  • Echar un poquito de caldo, de modo que el pollo no quede muy seco.  La cantidad depende de lo seca que esté la pechuga.  Salpimentar al gusto y sazonar con páprika y/o pimentón dulce, revolver bien. Si, por el contrario, notan que hay demasiado líquido, cocinar un poco más hasta mermar el exceso.
  • Hacia el final de la cocción, agregar las aceitunas y alcaparras, revolver y cocinar por 1 minuto más.  Retirar del fuego.
    • Rossy me pasó el tip de darle color al pollo con un poquito de colorante para que se vea más bonito.
    • Recuerden que éste es un relleno y debe quedar bien gustoso para que la masa no opaque su sabor, así que sazónenlo bien, tal vez con un punto más de sal y pimienta/páprika de lo que le pondrían si se lo fueran a comer sin nada más.
La masa
  • Disolver el azúcar en el agua tibia (TIBIA, porque si está muy caliente mata la levadura).  Espolvorear la levadura y revolver bien.  Dejar reposar por unos 10 minutos, hasta que le salga espuma tipo cerveza por encima y “crezca” un poco.
  • En un recipiente grande (o directamente en el mesón de trabajo), mezclar la harina, sal y pimentón dulce y hacerle un hueco en el centro, tipo volcán.  En esa depresión, echar los dos huevos (recuerden reservar el tercero para barnizar al final), el aceite y el agua con levadura.
  • Mezclar y amasar hasta conseguir una masa elástica que no se pegue de los dedos.  Inicialmente, cuando apenas se estén juntando los ingredientes secos con el líquido, la cosa va a parecer un desastre que no agarra forma, pero a medida que amasen, la bola se va a ir cohesionando.
    • Pueden utilizar un batidor (si tiene un motor potente) con los ganchos en espiral, pero siempre es buena idea terminar de amasar con la mano.
    • La textura de la masa no es exactamente igual a la de un pan o a la de pizza, que es bastante elástica y suave.  Ésta se parece un poco más a la de pasta quebrada, pero menos delicada.
  • Formar una bola redonda y meter en el recipiente hondo (limpio y ligeramente engrasado).  Dejar reposar, cubierta con un paño de cocina, hasta que crezca bastante.  Tengan paciencia, porque esto puede durar unas 2-2,5 horas.
    • Para que la levadura actúe bien, necesita un ambiente más bien dulzón.  Como esta masa tiene mucha grasa y sal, la levadura no crece como en los panes, así que no esperen que duplique su tamaño o que crezca rapidísimo.
    • He visto recetas que usan polvo de hornear, en lugar de levadura.  Es una alternativa, pero la masa no crece tanto al cocinarse, ni tiene esa calidad esponjosa tipo pan.
  • Precalentar el horno a 180º C / 350º F.
  • Una vez que la masa crezca un poco, poner la bola sobre el mesón enharinado y espichar con la punta de los dedos o con los nudillos, formando un disco bastante plano.
  • Dividir la masa en dos parte, más o menos en una proporción de 40 y 60%. Tratar de formar una bola con cada parte.
  • Usando un rodillo, aplanar y estirar la bola grande, tratando de darle forma rectangular.  Este rectángulo debe ser lo suficientemente grande como para cubrir un molde rectangular de 23x33x6 cm (9×13″) y desbordarse un poquito.  Si les sobra masa, córtenla con un cuchillo o tijera de cocina y guárdenla para decorar.
    • No hace falta engrasar el molde.
  • Rellenar con el pollo.
  • Estirar la bola pequeña, también formando un rectángulo lo suficientemente grande como para que cubra el molde.  Poner por encima del relleno y sellar usando el exceso de la masa de abajo.  Para esto, pueden usar los dedos o un tenedor, haciendo la forma que quieran.  Como pueden ver en las fotos, yo no soy muy artística que digamos…
  • Colocar por encima la decoración que quieran con lo que sobró de masa (en forma de hojas, tiras, etc.).
  • Al cocinarse, el pollo va a levantar un montón de vapor que tiene que salir de algún modo.  Si no pinchan la empanada, se fractura por todas partes, así que pueden usar un tenedor y perforarla bastante, o abrir un huequito en el centro, tipo volcán.  Yo le abrí varios en cada “flor”.
  • Con una brocha, untar toda la superficie con huevo batido (o también podría ser con mantequilla derretida).  Esto es lo que le da color a la empanada.
  • Meter en el horno precalentado y hornear por unos 30-35 minutos.  Si notan que la masa se dora demasiado rápido, forrarla con papel aluminio y sólo quitarlo los últimos 5 minutos de cocción.
Estamos claros que la presentación no es mi fuerte…

ARROZ CON POLLO

Nada más sabroso que un arroz con pollo.  De pequeña mi mamá no lo hacía nunca, pero en casa de mi amiga Alejandra era plato fijo.  Recuerdo salir del colegio soñando con el arroz de Mariluz…  Es que desde chiquita he tenido alma de gordita jejeje.  Aquí les va mi versión, basada en la receta de Scannone, pero con las modificaciones personales de siempre.  Se puede hacer con piezas enteras y el arroz queda más gustoso, pero también se puede hacer la versión rápida con pechugas deshuesadas.  La desventaja es que la carne de la pechuga es más seca.  La cantidad de verduras depende también del gusto personal.  Aquí pongo cantidades a modo de guía.  De cualquier manera, vale la pena hacer este plato.  Rinde un montón y no hay quien le haga mala cara.

INGREDIENTES
Para 4-6 personas
1 pollo entero (1-1½ kg) ó 5 pechugas
1 limón
2 cucharadas de aceite (yo prefiero de oliva para marinar el pollo)
1/2 cebolla blanca, picada muy fina
4 dientes de ajo, machacados
1 cucharadita de salsa inglesa (opcional)
2 cucharaditas de sal
Pimienta negra recién molida, al gusto
Aceite para freír el pollo
2-3 cucharadas de aceite con onoto / achiote (para hacer el sofrito base del arroz)
1/2 cebolla picadita
2-3 tomates, sin piel ni semillas, picados
2 cucharadas de pasta o concentrado de tomate
1/2  pimentón / morrón rojo, picado en trocitos pequeños
3-4 ajíes dulce, sin semillas y picaditos
1 zanahoria mediana, pelada y picada en cuadritos
2 palitos de célery / apio, cortado en rodajas finas
1½ tazas de arroz, lavado y escurrido
2½ tazas de agua o caldo de pollo
2 cucharaditas de sal (o menos, si el caldo ya está salado)
1 lata pequeña de petit pois / guisantes verdes, escurridos
1 lata pequeña de maíz, escurridos (opcional)
2 palitos de cebollín, cortados en rodajitas
  • Si usan el pollo entero, cortarlo en piezas pequeñas, frotarlas con limón y lavarlas bien.  En lo personal, no soporto la piel así que se la quito entera.
  • Si usan pechugas, limpiarlas bien, lavarlas y cortarlas en cubos medianos (no tan pequeños, para que no se sequen tanto al freírse).
  • Para marinar, hay dos opciones: picar la cebolla muy fina y mezclar con el ajo machacado, sal y pimienta, o poner todo en un procesador y hacer una pasta gruesa.  Mezclar bien con el pollo y dejar marinando por lo menos media hora en la nevera.
    • Tip: si no quieren que la nevera apeste, dejen el recipiente bien tapado.
    • Sobre la salsa inglesa: Scannone utiliza un poquito, pero yo no la soporto así que la omito.
  • Una vez que el pollo se marine por un buen rato, tratar de eliminar el exceso de adobo (con una cucharita, con los dedos, lo que se les haga más fácil).  Las piezas no tienen que quedar absolutamente limpias, pero es mejor que no estén demasiado recubiertas para que no se chamusquen al freírse.  Reservar el adobo que sobre.
  • En un caldero (o su olla de preferencia para freír), poner a calentar bastante aceite a fuego medio-alto y freír el pollo hasta dorar uniformemente (Scannone sugiere por 30-40 minutos para piezas enteras con hueso).  Para las pechugas, bastan unos 12-15 minutos (tal vez menos si usan cocina de gas).
  • Poner las piezas en papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.  Botar el aceite que sobre.
  • Si ya estaban usando un caldero, calentar el aceite onotado ahí mismo a fuego medio- alto y sofreír la cebolla por unos 4 minutos, hasta que se ponga suave y transparente.  Agregar el pimentón / morrón, el célery / apio, el ají dulce y saltear por unos 2-3 minutos más.
    • Si estaban usando sartén, mejor cambiar a una olla un poco más profunda con tapa.
    • El aceite con onoto / achiote es lo que le da color a este plato.  Si no tienen preparado, vale la pena hacer aunque sea un poquito para el arroz con pollo.  Basta saltear unos granitos de onoto en aceite caliente y colar (o, en su defecto, agregar ½ cucharadita de onoto en polvo al aceite mientras se calienta).
  • Añadir el tomate picado, la pasta de tomate y el adobo que sobró del pollo, y seguir cocinando por otros 5 minutos, hasta que los pedacitos de tomate comiencen a deshacerse y se forme una especie de pasta.
  • Agregar la zanahoria, el pollo, el arroz (previamente lavado y escurrido), y revolver bien.  Sofreír por 2 minutos y añadir el agua ó consomé y la sal.
    • Recuerden que si están usando un caldo hecho a base de cubitos o ya salado, tienen que reducir la cantidad de sal.
  • Llevar a un hervor y dejar hervir por 5 minutos a fuego fuerte, casi hasta secarse.
  • Bajar el fuego, tapar y dejar cocinar a fuego lento por unos 30 minutos, hasta que el arroz esté blando y al dente.
    • Recuerden que, a diferencia del arroz a la marinera o el risotto, el arroz con pollo debe quedar suelto, no enchumbado en líquido.
  • Revolver para soltar los granos, agregar los petit pois / guisantes (y el maíz, si deciden usar), y coronar con el cebollín picadito antes de servir.

BURRITOS DE POLLO CON FRIJOLES CHARROS

La mayoría de la gente asocia burritos con Taco-Bell o comida chatarra, pero la verdad es que un burrito medianamente bien hecho es una comida completa.  A diferencia de la versión tex-mex, éste no lleva arroz ni lechuga, pero si quieren, pueden ponerles.

Si preparan todo de cero, lleva un poco de tiempo, pero si tienen los frijoles congelados (o en lata), el resto se hace volando.  Para hacer las caraotas / frijoles, aquí está el link (y más abajo está el resto de la receta para transformarlos en frijoles charros).  Espero que el gastrolector mexicano no se ofenda con esta licencia culinaria que me he tomado al escribir esta receta medio inventada, medio inspirada en Authentic Mexican, de Rick Bayless.

INGREDIENTES
4 burritos groseros ó 6 burritos moderados
 
RELLENO DE POLLO
 
4 pechugas medianas, limpias, sancochadas y desmenuzadas gruesas
(para ver cómo sancochar las pechugas y hacer caldo de pollo, hagan clic aquí)
1/2 cebolla grande, picada en cuadritos
2 dientes de ajo grandes, machacados
3-4 cucharadas de salsa de jalapeño*
Caldo de pollo (lo suficiente para humedecer el pollo, calculo que entre 1/2-1 taza)
Sal al gusto
2 palitos de cebollín, picados en rodajas finas
4-6 tortillas de trigo
Crema agria, para servir
Gajos de limón
Queso blanco / fresco, rallado
Alguna salsa picante (chipotle, ranchera, Valentina…)
  • Si quieren una sugerencia para sancochar las pechugas y hacer caldo de pollo, vean aquí la receta.  Una vez que tengan las pechugas listas, desmenuzarlas (en trozos gruesos).
  • Calentar un poquito de aceite en una sartén o caldero a fuego medio-alto y sofreír la cebolla por unos minutos hasta que esté transparente (entre 3-5 minutos).  Agregar el ajo y revolver con frecuencia para que no se queme.  Sofreír por un minuto.
  • Echar la salsa de jalapeño (pongo 3-4 cucharadas como guía, pero obviamente es a gusto del gastrolector, dependiendo del paladar picante de cada quien).  Aquí tienen una foto de la salsa de jalapeño que utilicé (¡Gracias, Ale!), pero si no la consiguen, pueden hacer una casera (ver tips abajo).
  • Echar el pollo desmenuzado y mezclar bien.  Añadir un poquito de caldo, de manera que el pollo no quede muy seco.  Salpimentar al gusto y cocinar por 3-4 minutos.  Apagar el fuego y agregar el cebollín picadito.  Revolver bien.
 
Salsa de jalapeño casera
Jalapeños
Cebolla (un trocito)
Ajo
Vinagre
Cilantro
Sal
  • Las cantidades son al ojo, dependiendo de cuánta salsa quieran hacer.  Sólo recuerden no usar tanta cebolla o ajo que opaque el sabor de los jalapeños.
  • Desvenar y despepitar los jalapeños.
  • Poner todo en la licuadora o procesador y licuar hasta que esté todo bien mezclado.  Si quieren hacerla más líquida, agregar un poquito de agua.
  • Esta salsita dura bastante si la guardan en la nevera, porque el vinagre ayuda a conservarla.
FRIJOLES CHARROS
 
3-4 tiras de tocineta, picadita
1/2 cebolla grande, picada en cuadritos
2 dientes de ajo grandes, machacados
1 chile chipotle, rehidratado y picadito
2 tomates medianos, bien maduros, cortados en cuadritos (pelados, si tienen tiempo)
1/2 pote de helado de caraotas / frijoles roj@s*
Cilantro picado, al gusto (1-2 cucharadas)
  • Para la receta base de los frijoles / caraotas, ver este link. Si les da flojera prepararl@s de cero, pueden comprar un par de latas y “envenenarlas” así:
  • Para rehidratar el chipotle, primero cortarlo por la mitad, sacarle venas y semillas, y tostarlo en una sartén bien caliente (o directamente en la llama, si usan cocina de gas), hasta que la piel comience a ampollarse.  Asegúrense de tener las ventanas abiertas, porque si se les pasa la mano de tostado, respirar el humito les va a dar una picazón de las buenas.  Una vez tostado, poner agua hirviendo en un plato hondo y remojar el chile por unos 10-15 minutos, asegurándose de que esté completamente sumergido.  Pasado este tiempo, sacarlo, escurrirlo un poco y picarlo en trocitos.
  • Calentar un caldero o sartén a fuego medio y echar los pedacitos de tocineta.  Como el fuego no está muy alto, la tocineta va a comenzar a botar la grasa antes de comenzar a tostarse, por eso no hace falta agregar aceite.
  • Después de un par de minutos, subir el fuego a medio-alto y echar la cebolla, el ajo y el chipotle.  Saltear por unos 3-5 minutos hasta que las cebollas cambien de color, cuidando de no quemar el ajo.  Agregar el tomate y seguir salteando por un par de minutos más, hasta que el tomate comience a deshacerse y se forme una especie de pasta.
  • Agregar los frijoles (*1/2 pote de helado hace referencia al recipiente donde suelo congelar las caraotas, que equivale a un par de tazas, con líquido incluido).  Cocinar, revolviendo constantemente, hasta que el líquido merme casi por completo, pero sin que se lleguen a secar las caraotas.
  • Rociar con el cilantro picado antes de servir.
Para armar el burrito:
  • Calentar un poco las tortillas (en un sartén caliente por unos segundos, o envueltas en un paño de cocina en el microondas).
    • Para una versión gluten-free, comprar tortillas de maíz en lugar de trigo.
  • Como se muestra en la foto, poner un poco de frijoles en el centro de la tortilla, dejando espacio abajo como para poder hacer el “bolsillo” del burrito.
  • Poner un poco de pollo encima de los frijoles.  Si les gusta la crema agria, pueden poner un poco sobre el pollo.  Lo mismo con queso fresco / blanco rallado (no aparece en la foto porque ese día no tenía).
  • Cerrar la parte de abajo del burrito (si la tortilla está fresca, no debería fracturarse).  Luego doblar hacia el centro la parte derecha y repetir con la parte izquierda.
  • Comer acompañando con unas goticas de limón o con alguna salsa picante.