EMPANADA GALLEGA DE ROSSY S.

Fuimos a ver la final del Mundial en casa de unos amigos mexicano-españoles.  Obviamente el tema era España, así que decidí hacer algo bien ibérico.  Inmediatamente pensé en Rossy, la tía de Hugo, hija de gallegos, famosa en la familia por hacer una empanada de morirse.  En Venezuela todo el mundo  ha probado/preparado alguna vez la empanada gallega.  Es parte del legado culinario, y me sorprendió que ni mexicanos ni españoles del sur supieran qué era.  Supongo que cada «ola migratoria» trajo diferentes costumbres a cada uno de los países latinoamericanos.

Aquí les paso entonces mi versión, basada en la de Rossy (pero, honestamente, lejos de parecerse a la suya).  Ésta viene rellena de pollo, pero puede ser de cerdo, carne, berberechos e incluso sardinas. Espero que les guste. ¡Y olé!

 

INGREDIENTES
Para 8-10 personas
Relleno
8 pechugas de pollo (unos 600 g), sancochadas y desmenuzadas en trozos medianos
Aceite de oliva, para el sofrito
2 cebollas grandes (unos 600 g), cortadas en tiras
3 pimentones / morrones rojos grandes  (500 g, aproximadamente), cortados en tiritas
3-4 pimientos de piquillo en conserva (de lata o frasco),  cortados en tiritas (opcional)
1-2 tomates, pelados y sin semillas, cortados en cuadritos
1 frasco (170 g netos) de aceitunas verdes rellenas de pimentón, cortadas en rodajitas
2 cucharadas de alcaparras (opcional)
1/2 – 1 taza de caldo de pollo
Sal y pimienta negra, al gusto
Páprika y/o pimentón dulce español, al gusto
Masa
1 1/4 taza (315 ml) de agua tibia
1 cucharada de azúcar
10 g (un sobrecito) de levadura en polvo/granitos
1 kg harina de trigo (no leudante)
1 cucharada de sal
1 cucharadita de pimentón dulce en polvo (pimentón español)
1 taza (250 ml) de aceite de oliva
2 huevos, ligeramente batidos + 1 huevo batido para barnizar
 
El relleno
  • Para sancochar las pechugas y hacer caldo, les sugiero ver este link.  Desmenuzarlas gruesas.
  • En una sartén o caldero grande, poner a calentar un chorrito de aceite de oliva a fuego medio.  Sofreír la cebolla hasta que se suavice y esté transparente, unos 3-4 minutos.  Agregar el pimentón y seguir salteando por 3-4 minutos más.  Añadir el piquillo (si van a usar) y el tomate.  Cocinar por 1 minuto y agregar el pollo desmenuzado.
  • Echar un poquito de caldo, de modo que el pollo no quede muy seco.  La cantidad depende de lo seca que esté la pechuga.  Salpimentar al gusto y sazonar con páprika y/o pimentón dulce, revolver bien. Si, por el contrario, notan que hay demasiado líquido, cocinar un poco más hasta mermar el exceso.
  • Hacia el final de la cocción, agregar las aceitunas y alcaparras, revolver y cocinar por 1 minuto más.  Retirar del fuego.
    • Rossy me pasó el tip de darle color al pollo con un poquito de colorante para que se vea más bonito.
    • Recuerden que éste es un relleno y debe quedar bien gustoso para que la masa no opaque su sabor, así que sazónenlo bien, tal vez con un punto más de sal y pimienta/páprika de lo que le pondrían si se lo fueran a comer sin nada más.
La masa
  • Disolver el azúcar en el agua tibia (TIBIA, porque si está muy caliente mata la levadura).  Espolvorear la levadura y revolver bien.  Dejar reposar por unos 10 minutos, hasta que le salga espuma tipo cerveza por encima y «crezca» un poco.
  • En un recipiente grande (o directamente en el mesón de trabajo), mezclar la harina, sal y pimentón dulce y hacerle un hueco en el centro, tipo volcán.  En esa depresión, echar los dos huevos (recuerden reservar el tercero para barnizar al final), el aceite y el agua con levadura.
  • Mezclar y amasar hasta conseguir una masa elástica que no se pegue de los dedos.  Inicialmente, cuando apenas se estén juntando los ingredientes secos con el líquido, la cosa va a parecer un desastre que no agarra forma, pero a medida que amasen, la bola se va a ir cohesionando.
    • Pueden utilizar un batidor (si tiene un motor potente) con los ganchos en espiral, pero siempre es buena idea terminar de amasar con la mano.
    • La textura de la masa no es exactamente igual a la de un pan o a la de pizza, que es bastante elástica y suave.  Ésta se parece un poco más a la de pasta quebrada, pero menos delicada.
  • Formar una bola redonda y meter en el recipiente hondo (limpio y ligeramente engrasado).  Dejar reposar, cubierta con un paño de cocina, hasta que crezca bastante.  Tengan paciencia, porque esto puede durar unas 2-2,5 horas.
    • Para que la levadura actúe bien, necesita un ambiente más bien dulzón.  Como esta masa tiene mucha grasa y sal, la levadura no crece como en los panes, así que no esperen que duplique su tamaño o que crezca rapidísimo.
    • He visto recetas que usan polvo de hornear, en lugar de levadura.  Es una alternativa, pero la masa no crece tanto al cocinarse, ni tiene esa calidad esponjosa tipo pan.
  • Precalentar el horno a 180º C / 350º F.
  • Una vez que la masa crezca un poco, poner la bola sobre el mesón enharinado y espichar con la punta de los dedos o con los nudillos, formando un disco bastante plano.
  • Dividir la masa en dos parte, más o menos en una proporción de 40 y 60%. Tratar de formar una bola con cada parte.
  • Usando un rodillo, aplanar y estirar la bola grande, tratando de darle forma rectangular.  Este rectángulo debe ser lo suficientemente grande como para cubrir un molde rectangular de 23x33x6 cm (9×13″) y desbordarse un poquito.  Si les sobra masa, córtenla con un cuchillo o tijera de cocina y guárdenla para decorar.
    • No hace falta engrasar el molde.
  • Rellenar con el pollo.
  • Estirar la bola pequeña, también formando un rectángulo lo suficientemente grande como para que cubra el molde.  Poner por encima del relleno y sellar usando el exceso de la masa de abajo.  Para esto, pueden usar los dedos o un tenedor, haciendo la forma que quieran.  Como pueden ver en las fotos, yo no soy muy artística que digamos…
  • Colocar por encima la decoración que quieran con lo que sobró de masa (en forma de hojas, tiras, etc.).
  • Al cocinarse, el pollo va a levantar un montón de vapor que tiene que salir de algún modo.  Si no pinchan la empanada, se fractura por todas partes, así que pueden usar un tenedor y perforarla bastante, o abrir un huequito en el centro, tipo volcán.  Yo le abrí varios en cada «flor».
  • Con una brocha, untar toda la superficie con huevo batido (o también podría ser con mantequilla derretida).  Esto es lo que le da color a la empanada.
  • Meter en el horno precalentado y hornear por unos 30-35 minutos.  Si notan que la masa se dora demasiado rápido, forrarla con papel aluminio y sólo quitarlo los últimos 5 minutos de cocción.
Estamos claros que la presentación no es mi fuerte…

ARROZ CON POLLO

Nada más sabroso que un arroz con pollo.  De pequeña mi mamá no lo hacía nunca, pero en casa de mi amiga Alejandra era plato fijo.  Recuerdo salir del colegio soñando con el arroz de Mariluz…  Es que desde chiquita he tenido alma de gordita jejeje.  Aquí les va mi versión, basada en la receta de Scannone, pero con las modificaciones personales de siempre.  Se puede hacer con piezas enteras y el arroz queda más gustoso, pero también se puede hacer la versión rápida con pechugas deshuesadas.  La desventaja es que la carne de la pechuga es más seca.  La cantidad de verduras depende también del gusto personal.  Aquí pongo cantidades a modo de guía.  De cualquier manera, vale la pena hacer este plato.  Rinde un montón y no hay quien le haga mala cara.

INGREDIENTES
Para 4-6 personas
1 pollo entero (1-1½ kg) ó 5 pechugas
1 limón
2 cucharadas de aceite (yo prefiero de oliva para marinar el pollo)
1/2 cebolla blanca, picada muy fina
4 dientes de ajo, machacados
1 cucharadita de salsa inglesa (opcional)
2 cucharaditas de sal
Pimienta negra recién molida, al gusto
Aceite para freír el pollo
2-3 cucharadas de aceite con onoto / achiote (para hacer el sofrito base del arroz)
1/2 cebolla picadita
2-3 tomates, sin piel ni semillas, picados
2 cucharadas de pasta o concentrado de tomate
1/2  pimentón / morrón rojo, picado en trocitos pequeños
3-4 ajíes dulce, sin semillas y picaditos
1 zanahoria mediana, pelada y picada en cuadritos
2 palitos de célery / apio, cortado en rodajas finas
1½ tazas de arroz, lavado y escurrido
2½ tazas de agua o caldo de pollo
2 cucharaditas de sal (o menos, si el caldo ya está salado)
1 lata pequeña de petit pois / guisantes verdes, escurridos
1 lata pequeña de maíz, escurridos (opcional)
2 palitos de cebollín, cortados en rodajitas
  • Si usan el pollo entero, cortarlo en piezas pequeñas, frotarlas con limón y lavarlas bien.  En lo personal, no soporto la piel así que se la quito entera.
  • Si usan pechugas, limpiarlas bien, lavarlas y cortarlas en cubos medianos (no tan pequeños, para que no se sequen tanto al freírse).
  • Para marinar, hay dos opciones: picar la cebolla muy fina y mezclar con el ajo machacado, sal y pimienta, o poner todo en un procesador y hacer una pasta gruesa.  Mezclar bien con el pollo y dejar marinando por lo menos media hora en la nevera.
    • Tip: si no quieren que la nevera apeste, dejen el recipiente bien tapado.
    • Sobre la salsa inglesa: Scannone utiliza un poquito, pero yo no la soporto así que la omito.
  • Una vez que el pollo se marine por un buen rato, tratar de eliminar el exceso de adobo (con una cucharita, con los dedos, lo que se les haga más fácil).  Las piezas no tienen que quedar absolutamente limpias, pero es mejor que no estén demasiado recubiertas para que no se chamusquen al freírse.  Reservar el adobo que sobre.
  • En un caldero (o su olla de preferencia para freír), poner a calentar bastante aceite a fuego medio-alto y freír el pollo hasta dorar uniformemente (Scannone sugiere por 30-40 minutos para piezas enteras con hueso).  Para las pechugas, bastan unos 12-15 minutos (tal vez menos si usan cocina de gas).
  • Poner las piezas en papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.  Botar el aceite que sobre.
  • Si ya estaban usando un caldero, calentar el aceite onotado ahí mismo a fuego medio- alto y sofreír la cebolla por unos 4 minutos, hasta que se ponga suave y transparente.  Agregar el pimentón / morrón, el célery / apio, el ají dulce y saltear por unos 2-3 minutos más.
    • Si estaban usando sartén, mejor cambiar a una olla un poco más profunda con tapa.
    • El aceite con onoto / achiote es lo que le da color a este plato.  Si no tienen preparado, vale la pena hacer aunque sea un poquito para el arroz con pollo.  Basta saltear unos granitos de onoto en aceite caliente y colar (o, en su defecto, agregar ½ cucharadita de onoto en polvo al aceite mientras se calienta).
  • Añadir el tomate picado, la pasta de tomate y el adobo que sobró del pollo, y seguir cocinando por otros 5 minutos, hasta que los pedacitos de tomate comiencen a deshacerse y se forme una especie de pasta.
  • Agregar la zanahoria, el pollo, el arroz (previamente lavado y escurrido), y revolver bien.  Sofreír por 2 minutos y añadir el agua ó consomé y la sal.
    • Recuerden que si están usando un caldo hecho a base de cubitos o ya salado, tienen que reducir la cantidad de sal.
  • Llevar a un hervor y dejar hervir por 5 minutos a fuego fuerte, casi hasta secarse.
  • Bajar el fuego, tapar y dejar cocinar a fuego lento por unos 30 minutos, hasta que el arroz esté blando y al dente.
    • Recuerden que, a diferencia del arroz a la marinera o el risotto, el arroz con pollo debe quedar suelto, no enchumbado en líquido.
  • Revolver para soltar los granos, agregar los petit pois / guisantes (y el maíz, si deciden usar), y coronar con el cebollín picadito antes de servir.

PASTA CON SALSA BLANCA Y MAÍZ / ELOTE / CHOCLO

Otro clásico de mi mamá.  Esta pasta es riquísima, y es una alternativa fácil cuando se cansen de la salsa de tomate.  Se hace con una bechamel menos espesa, y se le pone queso parmesano.  Yo utilizo tanto leche como crema, pero si quieren hacerla más light, omitan la crema y aumenten la cantidad de leche.  También se puede hacer la versión al gratén, dejando la pasta más cruda para que se termine de cocinar en el horno (les paso las dos versiones abajo).
INGREDIENTES
Para 4-6 personas
2 cucharadas de mantequilla, aproximadamente
1/2 cebolla ó 2 chalotes / escalonias / shallots medianos, picados muy finos
2 cucharadas (soperas, copetonas, generosas) de harina
3 tazas (o más) de leche
200 ml de crema de leche
Una pizca de nuez moscada (aproximadamente 1/4 cucharadita)
Sal, al gusto
Pimienta blanca, al gusto
1 lata pequeña de maíz
1/2 taza de queso parmesano rallado (y un poco más para servir)
Opcionales
Jamón de pavo o pollo en cuadritos
500 g de la pasta de su preferencia
  • Derretir la mantequilla a fuego medio en una olla mediana y saltear la cebolla o chalote hasta que esté suave y transparente.

 

  • Echar la harina y revolver bien, tratando de que todos los pedacitos de cebolla queden cubiertos de harina.  Al seguir revolviendo, debería formarse una pasta de harina y mantequilla.  Saltear por 2-3 minutos, tratando de deshacer los grumos grandes, de modo que queden con la consistencia de migas gruesas de pan.

 

  • Echar primero dos tazas de leche fría y revolver vigorosa y constantemente hasta que ya se hayan disuelto todos los grumos.
    • La regla general para hacer bechamel es que cuando la pasta de harina y mantequilla (roux, en francés) está caliente, se debe usar leche fría. Esto previene la formación de grumos. Si de todas maneras les queda grumosa, no pasa nada. Pueden darle un par de toques en la licuadora.

 

  • Agregar la crema de leche y seguir batiendo.  Sazonar con un toque de nuez moscada.

 

  • Llevar a un hervor suave y añadir la lata de maíz.  Echar también la media taza de parmesano rallado.  A medida que la salsa hierva, se irá espesando más.  En este punto pueden ir ajustando cuán líquida o espesa la quieren.
    • Si notan que está muy líquida, pueden subir un poquito más el fuego y dejar que hierva (revolviendo constantemente) unos minutos.
    • Si, por el contrario, sienten que está muy espesa, pueden ir agregándole más leche.  Dejar al fuego por unos 5-7 minutos, para que la salsa se cocine bien y se impregne del sabor del maíz.
    • Recuerden también que la bechamel espesa un poco más al enfriarse.  Si van a hacer la versión al gratén, les sugiero que la dejen más líquida para que termine de espesarse en el horno.

 

  • Sazonar al final de la cocción con sal y pimienta (recuerden que si el queso parmesano está muy salado, no deben echar demasiada sal). Prueben y ajusten la sazón, si sienten que le hace falta más nuez moscada.

 

  • Si van a ponerle pollo o pavo, hacerlo unos minutos antes de quitar del fuego.
  • Mientras tanto, preparar la pasta de su preferencia como lo indique el paquete.  Si se deciden por la pasta al gratén, no completen el tiempo de cocción.  Recórtenlo unos 3-4 minutos, cuelen la pasta y sírvanla en un molde o refractario para el horno.

 

  • Echar toda la salsa por encima, revolver un poco, rallar más de parmesano y cubrir toda la superficie.  Hornear (en horno precalentado) a 200º C / 390º F hasta que se dore por encima (tal vez unos 7-10 minutos).

PASTEL DE CHUCHO

El otro día puse un estatus en FB que decía «Ceci almorzó pastel de chucho».  El comentario causó revuelo en mi mini-comunidad latina (no venezolana), así que empiezo esta gastrocrónica aclarando: CHUCHO, no chucha…  Una especialidad del oriente de Venezuela que se hace con un tipo de raya, aunque a veces también se prepara con cazón (un tiburoncito que se usa ampliamente en nuestra cocina).  La idea es formar capas de plátano, queso y guiso de pescado, contrastando dulce y salado.

La primera vez que probé el pastel fue en Margarita, en un restorán-taguara en Boca del Río llamado Friomar.  Este sitio, de apariencia «modesta», manteles de plástico y sillas playeras, se convirtió en parada obligada después de nuestro peregrinaje anual a Macanao.  De ida, los «viejos» hacían una parada técnica y le encargaban a La Negra comida para un batallón.  Al final de la tarde, después de horas de playa y aventuras en Punta Arenas, llenos de salitre y agotados de tanto sol, comíamos en Friomar como si no hubiera mañana.

Evocando la sazón de La Negra, aquí les va mi versión, light, profana y exiliada (y que me perdonen los ñeros).  Usualmente se hace friendo el plátano y alineando las tajadas para formar capas, pero en este caso decidí darle un poco más de vida a mis arterias y hacer las capas con puré de plátano.

Nota bene: Ya Friomar no existe, pero La Negra abrió otro restorancito ahí mismo en Boca del Río.  Por lo que me han dicho fuentes fidedignas (i.e., mi primo, uno de los personajes de aquellos viajes de infancia-adolescencia, que ahora vive en la Isla), La Negra no ha perdido su toque mágico y sigue preparando la mejor comida margariteña.  Si tienen la oportunidad, no dejen de visitar ese pueblito, con su museo marino y uno de los mejores sitios para comer de todo el Oriente venezolano.

INGREDIENTES
Para un molde cuadrado de 9×9″ / 23×23 cm
Como para 4-6 personas
3-4 plátanos grandes maduros, pelados y troceados (plátano macho, plantain, no banana)
3 huevos, previamente batidos
3-5 cucharadas de papelón / panela / piloncillo / chancaca, rallad@
500 g filete de pescado blanco bien limpio (raya, cazón, tiburón o, si están desesperados, bacalao)
1/2 pimentón rojo, sin semillas y picado en cuadritos pequeños
3-5 ajíes dulces, sin semillas y picaditos
1/2 cebolla blanca, en cuadritos pequeños
1-2 palitos de cebollín, en rodajas finas
Cilantro, al gusto (4-5 ramitas, aproximadamente)
1-2 cucharadas de alcaparras bien escurridas (opcional)
Aceite con onoto / achiote o de oliva
Sal y pimienta, al gusto
300 g de queso blanco / fresco rallado (a falta de, puede ser feta o salad cheese desmoronado, o una mezcla de mozzarella con edam, cheddar, farmer’s cheese, etc.)
  • En una olla grande, poner a hervir bastante agua y echar los trozos de plátano.  Sancochar  hasta que estén suaves (hacer la prueba pinchándolos con un tenedor), sacarlos del agua y escurrirlos bien.  Pisarlos con un pasapuré mientras estén calientes (si se enfrían, se hace mucho más difícil aplastarlos).
    • Ya he hablado sobre el plátano en otras gastrocrónicas, pero repito la explicación para los que llegaron a esta receta por casualidad (y no vienen de una cultura bananera-platanera como yo).  El plátano (llamado plátano macho en México) no es lo mismo que la banana / cambur / guineo.  Si está maduro, va a tener pintas negras en la piel y se va a sentir más suave al tacto que uno verde.  Si no viven en el Trópico, seguro lo consiguen en cualquier mercado latino, asiático o afrocaribeño.  Para pelarlo, corten primero los extremos, luego pasen la punta de un cuchillo suavemente a lo largo de todo el plátano y ábranlo por ahí-  Si está bien maduro, la concha se debería despegar fácilmente.  La diferencia de sabor y textura entre el plátano verde y el maduro es del cielo a la tierra, así que no inventen.  Si la receta (ésta o cualquier otra que lleve plátano) pide un tipo de plátano, síganla al pie de la letra.  Mientras más maduro, más aguado y dulce va a estar.
  • Agregar los tres huevos previamente batidos, y también el papelón rallado.  Mezclar bien.
    • Muchas recetas piden que se haga melado de papelón, pero para ahorrar tiempo, si logran rallar bien la panela, se puede poner directamente y con el mismo calor del plátano se disuelve sin problema.
    • La cantidad depende del gusto de cada quien.  Si quieren un contraste más acentuado entre el dulce del plátano y lo salado del guiso, entonces agreguen más papelón.  A mí, en lo personal, me gusta sentirle el sabor, sin que llegue a opacar el del plátano, así que tiendo a moderarlo.
  • Para comenzar a preparar el guiso, poner a hervir agua (con un poco de sal) en una olla mediana y echar el pescado.  Puede estar troceado, e incluso con piel.  Es mucho más fácil quitársela una vez cocido. Cocer a fuego medio por unos 10 minutos, hasta que esté completamente hecho.
    • Como dije en la introducción, el chucho venezolano es una raya, pero también sirve el cazón (tiburón) o, para qué negarlo, el bacalao.  Creo que lo fundamental es que usen un pescado que sepa a pescado.  Esto les parecerá obvio, pero hay muchos pescados de carne blanca que son bastante neutros (la perca y el rape, por ejemplo).  La idea de este plato es que los sabores contrasten.  El plátano, endulzado con el papelón, ya tiene un sabor bastante fuerte, así que si eligen un pescado soso, el sabor se va a diluir con el de las otras capas.  En Dublín se consigue raya fácilmente, pero esta vez tenía a mano un buen pedazo de bacalao fresco (que es lo más barato aquí) y eso fue lo que utilicé.
  • Una vez cocido, colar el pescado y dejar enfriar un poco.  Terminar de limpiar (quitar la piel, por ejemplo) y desmenuzar.  Les sugiero hacerlo con la mano, de manera que puedan sentir si hay alguna espina escondida.
  • Para hacer el sofrito que le va a dar todo el sabor al guiso (secreto de la cocina venezolana): poner a calentar un poquito de aceite onotado (o aceite de oliva, si quieren algo más light) en un caldero o sartén a fuego medio.  Saltear la cebolla primero por un par de minutos. Cuando empiece a cambiar de color, agregar el pimentón y seguir salteando por unos 3 minutos más.  Agregar el ají dulce y el cebollín, cocinar por 1 ó 2 minutos y, por último, echar el cilantro.
    • Si no consiguen ají dulce, pueden usar 1/4 de pimentón amarillo o un pedacito de pimiento de piquillo.  Aparte del sabor dulzón y afrutado, el ají dulce también le da un toque ácido a las comidas, así que cuando lo sustituyo por otro tipo de pimiento, suelo echarle a la comida un chorrito de limón (del verde).
    • Hay gente que también le pone alcaparras.  Si son saladas, asegúrense de lavarlas bien antes, para que no les vaya a matar el sabor del guiso.
  • Agregar el pescado desmenuzado, y revolver bien.  Salpimentar al gusto. Cocinar, revolviendo constantemente, por unos 5-10 minutos.
    • Recuerden probar primero si usaron alcaparras, y también recuerden que el guiso tiene que estar súper gustoso, para que el sabor contraste con el del plátano.
  • Para armar el pastel, engrasar el molde con un poco de mantequilla y precalentar el horno a 175º C / 350º F.  Tienen que decidir si quieren hacer varias capas de cada ingrediente o si prefieren hacerlo tipo sandwich (plátano-queso, guiso, plátano-queso), de modo que dividan bien las cantidades.  En mi caso, como no hice grandes cantidades, preferí esta última opción, que es la que les doy aquí:  formar una capa con la mitad del puré de plátano, aplanándola con la parte de atrás de una cuchara o con una espátula para que quede uniforme.  Luego rociar con la mitad del queso (ser generosos).  Poner todo el guiso, distribuyéndolo uniformemente y aplanando bien para que no queden «burbujas».  Cubrir con lo que queda de plátano, mismo procedimiento.  Rociar con el queso, tratando de cubrir toda la superficie del pastel.  Resumiendo: plátano, queso, guiso, plátano, queso.
  • Hornear por 20 minutos a 175º C / 350º F, luego encender el broil a temperatura alta y dejar hasta que dore la capa de queso (en mi horno son unos 5 minutos, pero supongo que si el horno es muy potente, esto puede demorar sólo unos segundos).

BURRITOS DE POLLO CON FRIJOLES CHARROS

La mayoría de la gente asocia burritos con Taco-Bell o comida chatarra, pero la verdad es que un burrito medianamente bien hecho es una comida completa.  A diferencia de la versión tex-mex, éste no lleva arroz ni lechuga, pero si quieren, pueden ponerles.

Si preparan todo de cero, lleva un poco de tiempo, pero si tienen los frijoles congelados (o en lata), el resto se hace volando.  Para hacer las caraotas / frijoles, aquí está el link (y más abajo está el resto de la receta para transformarlos en frijoles charros).  Espero que el gastrolector mexicano no se ofenda con esta licencia culinaria que me he tomado al escribir esta receta medio inventada, medio inspirada en Authentic Mexican, de Rick Bayless.

INGREDIENTES
4 burritos groseros ó 6 burritos moderados
 
RELLENO DE POLLO
 
4 pechugas medianas, limpias, sancochadas y desmenuzadas gruesas
(para ver cómo sancochar las pechugas y hacer caldo de pollo, hagan clic aquí)
1/2 cebolla grande, picada en cuadritos
2 dientes de ajo grandes, machacados
3-4 cucharadas de salsa de jalapeño*
Caldo de pollo (lo suficiente para humedecer el pollo, calculo que entre 1/2-1 taza)
Sal al gusto
2 palitos de cebollín, picados en rodajas finas
4-6 tortillas de trigo
Crema agria, para servir
Gajos de limón
Queso blanco / fresco, rallado
Alguna salsa picante (chipotle, ranchera, Valentina…)
  • Si quieren una sugerencia para sancochar las pechugas y hacer caldo de pollo, vean aquí la receta.  Una vez que tengan las pechugas listas, desmenuzarlas (en trozos gruesos).
  • Calentar un poquito de aceite en una sartén o caldero a fuego medio-alto y sofreír la cebolla por unos minutos hasta que esté transparente (entre 3-5 minutos).  Agregar el ajo y revolver con frecuencia para que no se queme.  Sofreír por un minuto.
  • Echar la salsa de jalapeño (pongo 3-4 cucharadas como guía, pero obviamente es a gusto del gastrolector, dependiendo del paladar picante de cada quien).  Aquí tienen una foto de la salsa de jalapeño que utilicé (¡Gracias, Ale!), pero si no la consiguen, pueden hacer una casera (ver tips abajo).
  • Echar el pollo desmenuzado y mezclar bien.  Añadir un poquito de caldo, de manera que el pollo no quede muy seco.  Salpimentar al gusto y cocinar por 3-4 minutos.  Apagar el fuego y agregar el cebollín picadito.  Revolver bien.
 
Salsa de jalapeño casera
Jalapeños
Cebolla (un trocito)
Ajo
Vinagre
Cilantro
Sal
  • Las cantidades son al ojo, dependiendo de cuánta salsa quieran hacer.  Sólo recuerden no usar tanta cebolla o ajo que opaque el sabor de los jalapeños.
  • Desvenar y despepitar los jalapeños.
  • Poner todo en la licuadora o procesador y licuar hasta que esté todo bien mezclado.  Si quieren hacerla más líquida, agregar un poquito de agua.
  • Esta salsita dura bastante si la guardan en la nevera, porque el vinagre ayuda a conservarla.
FRIJOLES CHARROS
 
3-4 tiras de tocineta, picadita
1/2 cebolla grande, picada en cuadritos
2 dientes de ajo grandes, machacados
1 chile chipotle, rehidratado y picadito
2 tomates medianos, bien maduros, cortados en cuadritos (pelados, si tienen tiempo)
1/2 pote de helado de caraotas / frijoles roj@s*
Cilantro picado, al gusto (1-2 cucharadas)
  • Para la receta base de los frijoles / caraotas, ver este link. Si les da flojera prepararl@s de cero, pueden comprar un par de latas y «envenenarlas» así:
  • Para rehidratar el chipotle, primero cortarlo por la mitad, sacarle venas y semillas, y tostarlo en una sartén bien caliente (o directamente en la llama, si usan cocina de gas), hasta que la piel comience a ampollarse.  Asegúrense de tener las ventanas abiertas, porque si se les pasa la mano de tostado, respirar el humito les va a dar una picazón de las buenas.  Una vez tostado, poner agua hirviendo en un plato hondo y remojar el chile por unos 10-15 minutos, asegurándose de que esté completamente sumergido.  Pasado este tiempo, sacarlo, escurrirlo un poco y picarlo en trocitos.
  • Calentar un caldero o sartén a fuego medio y echar los pedacitos de tocineta.  Como el fuego no está muy alto, la tocineta va a comenzar a botar la grasa antes de comenzar a tostarse, por eso no hace falta agregar aceite.
  • Después de un par de minutos, subir el fuego a medio-alto y echar la cebolla, el ajo y el chipotle.  Saltear por unos 3-5 minutos hasta que las cebollas cambien de color, cuidando de no quemar el ajo.  Agregar el tomate y seguir salteando por un par de minutos más, hasta que el tomate comience a deshacerse y se forme una especie de pasta.
  • Agregar los frijoles (*1/2 pote de helado hace referencia al recipiente donde suelo congelar las caraotas, que equivale a un par de tazas, con líquido incluido).  Cocinar, revolviendo constantemente, hasta que el líquido merme casi por completo, pero sin que se lleguen a secar las caraotas.
  • Rociar con el cilantro picado antes de servir.
Para armar el burrito:
  • Calentar un poco las tortillas (en un sartén caliente por unos segundos, o envueltas en un paño de cocina en el microondas).
    • Para una versión gluten-free, comprar tortillas de maíz en lugar de trigo.
  • Como se muestra en la foto, poner un poco de frijoles en el centro de la tortilla, dejando espacio abajo como para poder hacer el «bolsillo» del burrito.
  • Poner un poco de pollo encima de los frijoles.  Si les gusta la crema agria, pueden poner un poco sobre el pollo.  Lo mismo con queso fresco / blanco rallado (no aparece en la foto porque ese día no tenía).
  • Cerrar la parte de abajo del burrito (si la tortilla está fresca, no debería fracturarse).  Luego doblar hacia el centro la parte derecha y repetir con la parte izquierda.
  • Comer acompañando con unas goticas de limón o con alguna salsa picante.

PINCHOS / KEBABS DE POLLO TIKKA

Cada cultura tiene su versión de los kebabs, típicos del Medio Oriente.  En Venezuela los llamamos pinchos; en Perú, Chile y Bolivia, anticuchos; satay, en el Sudeste Asiático; brocheta, en España; brochette, en Francia; espetada, en Portugal; yakitori, en Japón;  sosatie, en Sur África; shashlik, en Rusia… Y pare de contar.  Cada uno tiene su toque particular, pero creo que el truco común es dejar marinando la carne por bastantes horas.

Esta receta es de Cook’s Library – Chicken (Parragon Publishing).  Usualmente el tikka es más rojo que amarillo pero supongo que, en mi caso, la cúrcuma era muy fuerte y opacó el color del tomate.  Una lástima porque así no se aprecia el contraste del rojo con el amarillo del mango.  Si prefieren usar una mezcla de especias tikka ya preparada, también sirve.

Creo que ya lo he mencionado antes, pero yo no solía ser muy amante de la combinación dulce-salado en los platos principales.  Algo le pasó a mi paladar durante los embarazos y ahora aprecio mucho más la mezcla.  En estos días que es época de mango (en el Trópico, obviamente), aprovechen y prueben este plato.  Una delicia.  Se puede servir como principal o como tapa.

INGREDIENTES
Para 4 personas
4 pechugas limpias, cortadas en cubos de 2,5 cm
2 ajos machacados
2 cucharadita de jengibre rallado
1 ají / chile verde, picadito
6 cucharadas de yogur simple
1 cucharada de pasta de tomate
1 cucharadita de comino en polvo
1 cucharadita de cilantro en polvo
1 cucharadita de  cúrcuma
1 mango grande, pelado y cortado en cubos (no demasiado maduro)
1 cucharada de jugo de limón (del verde)
Sal y pimienta, al gusto
8 palillos para pinchos / kebabs (de metal o de madera)
Cilantro fresco picadito, para adornar
  • Preparar la pechuga (lavar, limpiar, cortar, etc.).  En un recipiente no reactivo (es decir, no de metal), poner a marinar los cubos de pollo con el ajo, jengibre, ají / chile, yogur, pasta de tomate y especias (yo prefiero hacer la pasta de yogur y aliños aparte y luego echársela al pollo).  Salpimentar al gusto.  Dejar en la nevera AL MENOS 2 horas.
  • Si van a usar palillos de madera, ponerlos a remojar en agua fría (al menos 45 minutos).  Esto sirve para que no se chamusquen en el horno o en la parrilla.
  • Cortar el mango y salpicarlo con el jugo de limón.  Yo no haría esto con demasiada antelación, sino apenas unos minutos antes de preparar los pinchos, de modo que el mango no bote todo su líquido, pero que sí tenga chance de impregnarse de limón.  Tampoco les recomiendo usar un mango demasiado maduro, para que sea más fácil cortarlo y mantenga la forma.
  • En la receta original no piden pimentón / morrón, pero tenía uno en la nevera y decidí incluirlo (como ven en las fotos).  No le queda mal, pero tampoco le hace falta.
  • Precalentar el grill o broiler del horno a fuego medio-alto (o prender la parrilla).  Si van a usar el horno, les recomiendo forrar una bandeja con papel aluminio, de manera que el líquido que boten los pinchos caiga ahí (ver fotos).
  • Armar los pinchos alternando cubos de pollo y mango, tratando de no apretarlos demasiado.  Colocarlos sobre la rejilla y/o bandeja y cocinar por 6-7 minutos por lado, untándolos con la pasta de yogur (si es que les sobró un poco al marinar).  La manera de saber si el pollo está listo es fijarse si la carne ya no está rosada y si los jugos que bota están claros.
  • Varias sugerencias para servir estos kebabs: arroz blanco (mejor si es basmati), ensalada verde, gajos de limón, pan indio (nan), etc.  Coronarlos con cilantro.

 

PHILLY CHEESE STEAK

Insisto: no entiendo por qué la gente come mal, si hasta con las sobras se puede hacer algo bueno…  En estos días de calor o, mejor dicho, de no-lluvia, hemos aprovechado para echar lo que tengamos a la mano en la parrilla (asado, barbacoa, grill, BBQ).  Con lo que nos sobró de un churrasco de carne, preparamos estos Philly cheese steaks, que quedaron de chuparse los dedos.

INGREDIENTES

Para rellenar 1 canilla / baguette grande 
Aceite de oliva
2 hongos planos grandes, cortados en láminas gruesas
1 diente de ajo grande, machacado
Orégano, al gusto
1/4 de pimentón / morrón rojo, cortado en tiras finas
1 cebolla mediana, cortada por la mitad y luego en rodajas finas
Sal y pimienta negra, al gusto
Carne que haya sobrado de la parrilla, cortada en tiras finas
Varias lonchas de queso provolone o americano (o cualquier queso que derrita bien)
Mostaza (mejor si es de grano entero y casera)
  • Tostar la canilla en el horno por unos minutos.
  • En una sartén a fuego medio, calentar un chorrito de aceite de oliva y saltear la cebolla y pimentón hasta que se ablanden.  Salpimentar al gusto y reservar en un plato aparte.
  • En la misma sartén, echar un poco más de aceite y saltear los hongos con el ajo machacado, orégano, sal y pimienta al gusto.  Esto lo hago a dos tiempos porque los hongos suelen cocerse mucho más rápido que la cebolla y pimentón, y porque botan un poco de agua.
  • Calentar un poco la carne (en el microondas, en la misma sartén, da igual).
  • Sacar la canilla del horno, picarla por la mitad y luego longitudinalmente.  Untar con mostaza y rellenar con la carne, cebolla, pimentón y hongos.  Coronar con bastante queso (en la foto, el queso que ven es edam).
  • Poner los panes sobre una bandeja (para no hacer un desastre, en caso de que el queso se desborde) y meter en el horno hasta que el queso se derrita.

BOK CHOY Y VEGETALES ESTILO TAI CON CAMARONES

Esta receta está basada en una de Allrecipes.com, con las modificaciones de siempre.  Se puede servir como acompañamiento, pero de por sí es un plato bien completo, en especial si incluyen camarones.  La clave es cocer los vegetales en varios tiempos, para que queden crujientes.

El bok choy (o pak choi, o repollo chino) se parece un montón a la acelga; es un ingrediente clásico en la comida china (especialmente cantonesa), y tiene un sabor riquísimo, con un regusto picantoso que queda muy bien acompañado de otros vegetales.  Como todas las hojas verdes, es rico en vitamina C, calcio y hierro.  Aparte, no es difícil de conseguir; de hecho, este último paquete que compré lo conseguí en el supermercado (multinacional y occidental).

INGREDIENTES
Para 4 personas
Un chorrito de aceite de ajonjolí / sésamo
1 zanahoria grande, pelada y cortada en rodajas finas
1 calabacín pequeño (o 1/2 grande), en rodajas finas, pero no tanto como la zanahoria
250 g (o más) de bok choy / pak choy, cortado y separadas la parte blanca del tallo y las hojas verdes
2 hongos planos grandes, cortados en trozos gruesos
Vegetales extras: maíz bebé, castaña de agua, brotes de bambú
200 g de camarones, pelados y sin cabeza (pueden ser de esos que venden precocidos y congelados)
Salsa de ajo
1/4 taza de agua
2 cucharadas de salsa de soya
2 cucharadas de salsa de ostras
1 cucharada de salsa de pescado (si deciden ponerle camarones)
1 ají / chile verde, desvenado y picado muy fino (puede ser uno de esos Thai peppers)
Ají en hojuelas, si el ají fresco no pica mucho
1 cucharada de jengibre fresco rallado
2-3 dientes de ajo, rallados
1 cucharadita de azúcar de palma (o azúcar morena)
  • Calentar un poco de aceite de sésamo / ajonjolí en un wok (o caldero) a fuego medio.  Ir salteando los vegetales, en orden del más duro al más suave: primero, unos 3-4 minutos la zanahoria; luego agregar el calabacín y la parte blanca del bok choy por 2-3 minutos; luego los hongos y las hojas verdes del bok choy, por 2-3 minutos más.  Remover del wok y poner en el plato para servir.
  • Preparar la salsa en un recipiente aparte, mezclando bien todos los ingredientes: agua, salsa de soya, salsa de ostras, salsa de pescado, el ají verde picadito, el ají en hojuelas, jengibre rallado, ajos y el azúcar.
  • En el mismo wok donde se cocinaron los vegetales, saltear los camarones pelados a fuego medio-alto hasta que tomen un color rosado (los camarones se cocinan volando, y hay que tener cuidado de no sobrecocinar, para que no queden chiclosos).  Si usan camaroncitos congelados, lavarlos antes para quitarles hielo, y saltear con dos cucharaditas de la salsa.
  • Remover del fuego y poner en el plato de los vegetales.
  • Otra vez usando el wok, poner la salsa a fuego alto hasta que espese un poquito, 1-2 minutos.
  • Echar la salsa sobre los vegetales y camarones.  Servir sobre una cama de arroz blanco (mejor si no es parboiled) o tallarines (noodles).
  • Así se ve la versión vegetariana, sin los camarones:

AJÍ DE GALLINA


Esta gastromaravilla es el plato peruano por excelencia.  Hace no mucho, escribiendo sobre cocina y literatura, hice esta comparación entre Vargas Llosa y el ají de gallina:

Primero en la lista, el ají de gallina es el Vargas Llosa de la cocina peruana: clásico, picante, lleno de textura, nutritivo. Se trata de un plato fuerte que amalgama ingredientes europeos y americanos: pollo, ají mirasol, nueces, papas, huevo, aceitunas. Cada familia tiene su lectura de este plato: está la versión picantosa con un toque extra de ají mirasol, al mejor estilo de Pantaleón y las visitadoras. La versión más balanceada, La ciudad y los perros, la que tiene una salsa cremosa que sirve de hilo conductor para el resto de los ingredientes, nueces crujientes que rompen con la voz monótona y la suavidad del pollo y la papa, la ocasional aceituna que interrumpe los sabores tradicionales y le da un giro inesperado al plato. También hay versiones no ortodoxas, para paladares más exquisitos, como el ají de langostinos, o los ensayos críticos de Don Mario (García Márquez, historia de un deicidio, La orgía perpetua: Flaubert y “Madame Bovary”, La tentación de lo imposible, tantos otros). En cualquiera de sus facetas, el ají de gallina, así como Don Mario, nunca decepciona.
(Si quieren el artículo completo, está en ReLectura.org)
 

La receta que les paso está basada en El arte de la cocina peruana, de Tony Custer, con modificaciones personales y otros tips que he leído en Internet.  Ya hemos hecho referencia a este libro en muchas otras recetas, y seguimos insistiendo: si les gusta la comida peruana, si disfrutan de un recetario con fotos hermosas, tienen que comprarlo.  A lo largo de la receta hago algunos comentarios sobre los ingredientes y posibles sustitutos.

INGREDIENTES
Para 4 personas
1 pollo entero (limpio y despiezado), ó 3-4 pechugas completas
1/2 barra de pan cuadrado /de molde, sin corteza
1 1/2 taza de leche evaporada
1 cebolla blanca, picada en cuadritos
2 dientes de ajo, machacados
8 cucharadas de pasta de ají mirasol o ají amarillo (ver nota abajo)
2 tazas de caldo de pollo
Sal y pimienta, al gusto
1/4 taza aceite de oliva
100 g de nueces picadas
125 g de queso parmesano rallado
1 docena de aceitunas negras
4 huevos duros, descascarados y cortados en 4
6-8 papas amarillas, sancochadas (para servir)
Arroz blanco, ya cocido (para servir)
  • Sancochar las pechugas o las piezas como se indica en la receta de caldo de pollo.  Dejar enfriar en él y luego desmenuzar en trozos gruesos.  Reservar el caldo.
  • Remojar el pan en la leche evaporada y pasarlo por la licuadora o procesador hasta formar una pasta espesa.
  • En una sartén grande (o en un caldero), sofreír las cebollas en aceite hasta dorar (a fuego medio), luego echar el ajo y el ají licuado, freír bien por unos minutos y agregar el pan remojado.  Salpimentar al gusto.
    • Si no consiguen el ají ya en bolsita o frasco, abajo les pongo la receta de Tony Custer (es para ají amarillo, pero supongo que se pueden utilizar ajíes mirasol también).
  • Ir agregándole el caldo caliente por cucharadas, revolviendo hasta espesar un poco.  Añadir el aceite de oliva y mezclar bien.
  • Agregar el pollo deshilachado, el queso parmesano y las nueces.  Si espesa demasiado, echar un poquito más de caldo, siempre revolviendo muy suavemente para no deshacer el pollo por completo.
  • Hervir hasta que el aceite se vea en la superficie de la salsa.
  • Servir caliente con papa amarilla sancochada y arroz blanco, adornado con las aceitunas negras y el huevo duro.
    • No sé exactamente cuál es el nombre técnico de la papa amarilla peruana, ni cómo se puede llamar en otros países, pero por lo que he visto en fotos, tiene un color y una textura parecidas a la papita colombiana (llamada papa criolla en Colombia).   La idea es que se acompañe con una papa gustosa.

PASTA DE AJÍ AMARILLO
Para 1 taza
1/2 kg de ají amarillo (o mirasol)
1/2 taza de azúcar
1/4 taza de vinagre
2 cucharadas de aceite (no de oliva)

  • Cortar el tallo de los ajíes, eliminar semillas y venas, y ponerlos  en una olla grande con agua fría (suficiente como para que cubra todo), agregar el azúcar y el vinagre.  Llevar a punto de ebullición, reducir el calor y cocer por 30-40 minutos, hasta que los ajíes estén suaves.
  • Colar y licuar con el aceite hasta obtener una pasta cremosa (para hacerla más líquida, poner un poco más de aceite), colar, eliminar los residuos y refrigerar.  Esta pasta dura un montón en la nevera.

POLLO LIMÓN-PIMIENTA AL GRILL

No mentía cuando dije que pienso usar mi nueva sartén-grill hasta reventarla.  Un experimento con sabor veraniego (aunque por estas latitudes la temperatura se niega a subir demasiado).  No pongo cantidades, porque depende del gusto personal, como siempre.  El toque especial de este plato son las semillas de cilantro.  Si no tienen, vale la pena comprar una bolsita.  No les puse tanta cantidad como para «empanizar» las pechugas, pero sí como para que les diera un toque crujiente y gustoso.

INGREDIENTES
Pechugas limpias
Chorrito de aceite de oliva, para que de adhieran los condimentos
Adobo de sal-limón-pimienta 
Un buen puñado de semillas de cilantro, tostadas y machacadas gruesas (no pulverizar)
  • Primero, en una sartén seca (sin aceite), tostar las semillas de cilantro hasta que empiecen a saltar y a botar el aroma.  Luego, machacarlas un poco en un mortero (pero sin llegar a pulverizarlas).
  • Untar las pechugas con un poquito de aceite y adobar por ambos lados. Espolvorear las semillas también.
    • Este adobo lo venden en todas partes.  En inglés se llama lemon pepper salt, pero si no lo consiguen, se puede improvisar con ralladura de limón verde, sal (gruesa) y pimienta negra recién molida.
  • Precalentar el grill a fuego medio alto y echar las pechugas cuando esté bien caliente.  Cocinar, vuelta y vuelta, hasta que la carne no se vea rosada.  Esto depende del grosor de las pechugas, pero tal vez unos 5 minutos por lado sea suficiente.  Igual, yo prefiero ir por lo seguro: le echo un corte a la parte más gruesa de alguna de las pechugas y chequeo el color.
  • Comer inmediatamente para que el pollo conserve sus jugos.  Luego, recalentada, la pechuga se pone muy seca (aunque es buena para ensaladas, tipo una césar con pollo).