BABA GHANOUSH

Siguiendo con el tema de los mezze, aquí les va la receta del baba ghanoush.  Para los gastromañosos, ésta es una muy buena forma de comer berenjena porque el sabor se matiza un poco.  Superen los prejuicios y pruébenlo :o)
INGREDIENTES
 
Para 1 taza, aproximadamente
1 berenjena grande, entera
1 limón (más o menos)
2 cucharadas de tahini
Aceite de oliva extra virgen, 2-3 cucharadas, aproximadamente
Ajo, al gusto (machacado o en polvo)
Sal, al gusto
Comino en polvo, al gusto (opcional)
  • Con un tenedor, pinchar la berenjena por todas partes y meterla al horno (precalentado) a 175º C / 350º F sobre una bandeja.  Hornear por 30-45 minutos, volteándola una vez a media cocción.
    • El tiempo depende del tamaño de la berenjena.  Para probar, cuando tenga unos 15 minutos en el horno, voltéenla con una pinza y aprovechen para ver si ya se ha suavizado un poco.
  • Alternativamente, agarrar la berenjena con una pinza y ponerla directamente en la llama (si tienen cocina de gas), dándole vueltas hasta ir chamuscando la piel por todas partes.
  • Al sacar del horno o de la llama, dejar enfriar un poco y pelar.  Si usaron el método de la llama, la piel va a salir muy fácilmente.  Si la hornearon, tal vez sea más fácil cortarla por la mitad (longitudinalmente) y sacar la carne con una cuchara.
  • Echar la pulpa en una licuadora o procesador, junto con el tahini, un chorrito de aceite de oliva, el jugo de medio limón, la sal y el ajo (y el comino, si usan).  Licuar hasta obtener una pasta suave.
    • Como también dije en la receta del hummus, tengan cuidado con el ajo: si usan ajo machacado, comiencen por poner una pequeña cantidad y vayan probando, de modo que se sienta el sabor pero no opaque al resto de los ingredientes.
    • Lo mismo con el limón.  Vayan echando y probando, para evitar que les quede demasiado ácido.
    • La cantidad de aceite de oliva depende de cuán espesa o líquida quieran la pasta.
    • Hay gente que también le pone menta seca o perejil seco.
  • Servir con un chorrito de aceite de oliva y semillitas de sésamo / ajonjolí tostad@s.
  • Y también con pitas aliñadas: cortar un paquete de pitas en triangulitos, echar en un recipiente grande y aliñar con aceite de oliva, sal, páprika, orégano seco y comino en polvo, revolver bien y distribuir en una bandeja, tostar en el horno a 175º C/ 350º F hasta que comiencen a dorarse.

 

HUMMUS

En el Medio Oriente es común el mezze, un conjunto de aperitivos que se pone en el centro de la mesa para que todo el mundo se sirva de ellos, y usualmente se acompaña de algún licor (tipo ouzo o raki).  Mezze, en pocas palabras, es el equivalente a las tapas españolas.   En estos días voy a tratar de montar varias recetas de las «salsas» más típicas, como ésta primera: el hummus (humous, humus, etc.), la pasta de garbanzos que ya es conocida universalmente.  Mi receta es bastante sencilla, y creo que el único truco que tengo es pelar los garbanzos.  Es una tortura, pero vale la pena.  La textura cambia radicalmente y no cae tan pesado a posteriori.  Hay un trillón de variaciones posibles y todo es bastante al ojo, dependiendo del gusto personal.  Abajo hay varias sugerencias extras.
INGREDIENTES
Para 1 taza, aproximadamente
1 lata de garbanzos (400g sin escurrir, 240 g netos)
1/4-1/3 taza de aceite de oliva extra virgen
1 limón (poco más, poco menos)
Agua
Sal, al gusto
Comino en polvo, al gusto
Ajo (puede ser machacado, o en polvo), al gusto
Tahini, 1-2 cucharadas (opcional)
  • Para la versión corta y holgazana, echar la lata de garbanzos en un colador y lavar con bastante agua fría.  Escurrir bien.  Luego, armándose de paciencia, pelar grano por grano.  Si no me creen, hagan la prueba: preparen un hummus con piel y otro sin piel.  La textura del garbanzo sin piel es mucho más sedosa, sin mencionar que después no da gases.
  • Para la versión purista y tradicional: dejar remojando toda la noche 1 taza de garbanzos secos.  Al día siguiente, poner a hervir a fuego alto con bastante agua salada.  Dependiendo del tipo de garbanzos, esto puede demorar entre 45 minutos y hora y pico.  Cuando los garbanzos estén tiernos pero aún firmes, colar, lavar con bastante agua fría y pelar cada grano.
  • Una vez listos los garbanzos, ponerlos en una licuadora o procesador con un poco de aceite de oliva, jugo de medio limón, sal al gusto, una pizca de comino y ajo. Licuar hasta conseguir una pasta suave (la consistencia depende también del gusto: hay gente que la prefiere con grumitos, por ejemplo).
    • Sobre el ajo: me ha pasado más veces de las que me gustaría contar que el ajo es muy fuerte y mata el sabor de todos los ingredientes.  Como no hay manera de saber cuán fuerte va a estar el diente, he optado por poner ajo en polvo e ir ajustando a medida que voy licuando el hummus.
    • Usualmente no mido la cantidad de aceite que pongo, pero me inclino por el lado moderado.  El aceite sirve tanto para darle un sabor rico al hummus, como para darle textura sedosa.  Si notan que  un chorrito de aceite no es suficiente para diluir un poco la pasta, pueden ir agregando un poco de agua (y así no queda tan grasoso).
    • Con respecto al limón, lo mismo que con el resto de las especias: empiecen de a poquito y vayan ajustando, de modo que no les quede demasiado ácido.
  • El hummus tradicional lleva un poco de tahini, una pasta de semillas de ajonjolí / sésamo.  Se consigue en cualquier tienda árabe, o incluso en automercados grandes.  Le da un gusto muy rico, pero la verdad es que yo lo omito porque suelo agregárselo al baba ghanoush (la pasta de berenjenas), y como siempre los sirvo juntos no me gusta que compitan los sabores.  Si van a usar, agréguenlo poco a poco porque a veces es muy amargo.
  • Para servir, rociar con un chorrito de aceite de oliva y páprika o sumac (o somaq).

 

SUGERENCIAS Y VARIACIONES

  • En la casa solemos poner el hummus, el baba ghanoush y el tzatziki con pitas aliñadas (cortar un paquete de pitas en triangulitos, echar en un recipiente grande y aliñar con aceite de oliva, sal, páprika, orégano seco, ajo y comino en polvo, revolver bien y distribuir en una bandeja, tostar en el horno a 175º C/ 350º F hasta que comiencen a dorarse).
  • Hay versiones de hummus que llevan, por ejemplo, tomate seco: si está muy tieso, se puede rehidratar un poco poniéndolo en agua bien caliente por unos 10 minutos.  Dos opciones: cortar en trocitos pequeños y añadir cuando ya la pasta de garbanzos esté lista, o incluir al principio y licuar junto con el resto de los ingredientes.
  • También se puede agregar cilantro, perejil, etc.
  • Otra alternativa es hacer el hummus no con garbanzos, sino con habas (los granos blancos grandes).  El sabor es un poco más sutil, pero la textura es más suave.

 

ARROZ CON POLLO

Nada más sabroso que un arroz con pollo.  De pequeña mi mamá no lo hacía nunca, pero en casa de mi amiga Alejandra era plato fijo.  Recuerdo salir del colegio soñando con el arroz de Mariluz…  Es que desde chiquita he tenido alma de gordita jejeje.  Aquí les va mi versión, basada en la receta de Scannone, pero con las modificaciones personales de siempre.  Se puede hacer con piezas enteras y el arroz queda más gustoso, pero también se puede hacer la versión rápida con pechugas deshuesadas.  La desventaja es que la carne de la pechuga es más seca.  La cantidad de verduras depende también del gusto personal.  Aquí pongo cantidades a modo de guía.  De cualquier manera, vale la pena hacer este plato.  Rinde un montón y no hay quien le haga mala cara.

INGREDIENTES
Para 4-6 personas
1 pollo entero (1-1½ kg) ó 5 pechugas
1 limón
2 cucharadas de aceite (yo prefiero de oliva para marinar el pollo)
1/2 cebolla blanca, picada muy fina
4 dientes de ajo, machacados
1 cucharadita de salsa inglesa (opcional)
2 cucharaditas de sal
Pimienta negra recién molida, al gusto
Aceite para freír el pollo
2-3 cucharadas de aceite con onoto / achiote (para hacer el sofrito base del arroz)
1/2 cebolla picadita
2-3 tomates, sin piel ni semillas, picados
2 cucharadas de pasta o concentrado de tomate
1/2  pimentón / morrón rojo, picado en trocitos pequeños
3-4 ajíes dulce, sin semillas y picaditos
1 zanahoria mediana, pelada y picada en cuadritos
2 palitos de célery / apio, cortado en rodajas finas
1½ tazas de arroz, lavado y escurrido
2½ tazas de agua o caldo de pollo
2 cucharaditas de sal (o menos, si el caldo ya está salado)
1 lata pequeña de petit pois / guisantes verdes, escurridos
1 lata pequeña de maíz, escurridos (opcional)
2 palitos de cebollín, cortados en rodajitas
  • Si usan el pollo entero, cortarlo en piezas pequeñas, frotarlas con limón y lavarlas bien.  En lo personal, no soporto la piel así que se la quito entera.
  • Si usan pechugas, limpiarlas bien, lavarlas y cortarlas en cubos medianos (no tan pequeños, para que no se sequen tanto al freírse).
  • Para marinar, hay dos opciones: picar la cebolla muy fina y mezclar con el ajo machacado, sal y pimienta, o poner todo en un procesador y hacer una pasta gruesa.  Mezclar bien con el pollo y dejar marinando por lo menos media hora en la nevera.
    • Tip: si no quieren que la nevera apeste, dejen el recipiente bien tapado.
    • Sobre la salsa inglesa: Scannone utiliza un poquito, pero yo no la soporto así que la omito.
  • Una vez que el pollo se marine por un buen rato, tratar de eliminar el exceso de adobo (con una cucharita, con los dedos, lo que se les haga más fácil).  Las piezas no tienen que quedar absolutamente limpias, pero es mejor que no estén demasiado recubiertas para que no se chamusquen al freírse.  Reservar el adobo que sobre.
  • En un caldero (o su olla de preferencia para freír), poner a calentar bastante aceite a fuego medio-alto y freír el pollo hasta dorar uniformemente (Scannone sugiere por 30-40 minutos para piezas enteras con hueso).  Para las pechugas, bastan unos 12-15 minutos (tal vez menos si usan cocina de gas).
  • Poner las piezas en papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.  Botar el aceite que sobre.
  • Si ya estaban usando un caldero, calentar el aceite onotado ahí mismo a fuego medio- alto y sofreír la cebolla por unos 4 minutos, hasta que se ponga suave y transparente.  Agregar el pimentón / morrón, el célery / apio, el ají dulce y saltear por unos 2-3 minutos más.
    • Si estaban usando sartén, mejor cambiar a una olla un poco más profunda con tapa.
    • El aceite con onoto / achiote es lo que le da color a este plato.  Si no tienen preparado, vale la pena hacer aunque sea un poquito para el arroz con pollo.  Basta saltear unos granitos de onoto en aceite caliente y colar (o, en su defecto, agregar ½ cucharadita de onoto en polvo al aceite mientras se calienta).
  • Añadir el tomate picado, la pasta de tomate y el adobo que sobró del pollo, y seguir cocinando por otros 5 minutos, hasta que los pedacitos de tomate comiencen a deshacerse y se forme una especie de pasta.
  • Agregar la zanahoria, el pollo, el arroz (previamente lavado y escurrido), y revolver bien.  Sofreír por 2 minutos y añadir el agua ó consomé y la sal.
    • Recuerden que si están usando un caldo hecho a base de cubitos o ya salado, tienen que reducir la cantidad de sal.
  • Llevar a un hervor y dejar hervir por 5 minutos a fuego fuerte, casi hasta secarse.
  • Bajar el fuego, tapar y dejar cocinar a fuego lento por unos 30 minutos, hasta que el arroz esté blando y al dente.
    • Recuerden que, a diferencia del arroz a la marinera o el risotto, el arroz con pollo debe quedar suelto, no enchumbado en líquido.
  • Revolver para soltar los granos, agregar los petit pois / guisantes (y el maíz, si deciden usar), y coronar con el cebollín picadito antes de servir.

CALABACINES RELLENOS

A mí el calabacín / calabacita / zapallito / zucchini me encanta en cualquiera de sus facetas y versiones.  En estos días encontramos estos redondos en el Farmers’ Market y compramos varios sin ninguna idea predefinida, sólo con ganas de rellenarlos y hacerlos al horno.  Sin ánimo de complicar la cosa, terminé usando la misma pulpa y un sofrito con lo que tenía a mano para darle sabor.  Aquí les va esta receta experimental, 100% modificable.  Como acompañamiento, creo que un calabacín por persona es suficiente, pero si lo comen tipo plato vegetariano principal, entonces calculen dos por cabeza.  Espero que les guste.
INGREDIENTES
Para 2 personas
2-4 calabacines redondos
Mantequilla, para sofreír (una cucharada es suficiente)
1-2 escalonias / chalotes / shallots, picad@s muy fino
Ajo en polvo, al gusto
Sal y pimienta negra, al gusto
1 huevo, previamente batido (sazonado con una pizca de sal y páprika)
Un puñado de queso mozzarella rallado (o una mezcla de mozzarella con otro queso más fuerte, tipo edam)
  • Cortar la parte superior de los calabacines (calculo que 1/4 de calabacín), a modo de «tapa».  Con una cucharita, sacar la pulpa, dejando un borde suficientemente grueso como para que el calabacín se mantenga firme al hornearse (tal vez 1 cm de grosor).  También pueden sacar la pulpa de la tapita.  Cortar en trocitos esa pulpa y reservar para el relleno.
  • Precalentar el horno a 175º C / 350º F.
  • En una sartén mediana a fuego medio, derretir la mantequilla y sofreír las escalonias hasta que se pongan suaves y transparentes, unos 3-4 minutos.
    • Las escalonias se pueden sustituir por 1/4 de cebolla blanca picadita, o por 1-2 ramitas de cebollín.
  • Agregar la carne del calabacín, y sazonar con ajo en polvo, sal y pimienta.  Recuerden que el calabacín también va a llevar queso, así que pruébenlo antes para que el relleno no quede demasiado salado.  Saltear por 2-3 minutos, hasta que el calabacín se empiece a suavizar.
  • Rellenar los calabacines con el sofrito (sólo 3/4 del hueco), completar con un poco del huevo batido y coronar con el queso rallado.
  • Poner sobre una bandeja y hornear a 175º C / 350º F por 20-25 minutos.
    • Yo los puse destapados, para que el tope de queso se dorara, pero también horneé las tapitas y luego las puse como decoración (¡comestible!).
  • Servir con un buen pedazo de pan.

HELADO DE CAMBUR / BANANA

Hay que empezar por lo primero… Para los lectores no venezolanos, cambur es banana / guineo / plátano / banano.

Otro helado fusilado de Best-ever book of ice cream, de Joanna Farrow y Sara Lewis, que combina dos de mis sabores favoritos: el cambur y la leche condensada.  ¿Qué más se puede pedir?  La textura es increíble, cremosa y densa, sin llegar a ser pesada.  La receta original ofrece cantidades distintas (e incluye caramelos toffee), así que ésta es mi versión personal.  Como siempre, abajo les doy los dos métodos de preparación (con o sin máquina).

INGREDIENTES
Para 4-6 personas
3-4 cambures / bananas madur@s
Jugo de un limón (verde)
1 lata de leche condensada (375-400 g, o menos)
200 ml de crema de leche (bien fría)
  • En una licuadora o procesador, poner los cambures (pelados, obviamente), el jugo de un limón y la lata de leche condensada.  Licuar bien, hasta que quede una pasta espesa.
    • Si los cambures están bien maduros y son súper dulces, entonces pueden poner menos de una lata de leche condensada (3/4 ó incluso 2/3).
  • Con batidora eléctrica, batir la crema de leche en un recipiente aparte, hasta formar picos duros.
  • Incorporar la pasta de cambur poco a poco, con movimientos envolventes, usando una cuchara o espátula.
  • Dos métodos para terminar el helado:
    • Con máquina: pasar todo al recipiente de la heladera eléctrica y seguir las instrucciones de la máquina.  En el caso de la Cuisinart, son necesarios los 60 minutos completos.
    • Sin máquina: pasar todo a un recipiente que se pueda meter en el congelador y poner en el freezer por una hora.  Pasado este tiempo, sacar y batir vigorosamente (puede ser con un batidor de alambre, con un tenedor, o con la batidora eléctrica).  Esto sirve para romper los cristales de hielo que se van formando, de modo que quede un helado cremoso.  Repetir esto unas 2 ó 3 veces más, cada hora.  Si quieren un helado completamente firme, simplemente dejarlo tranquilo en el freezer hasta servir.

 

  • Este helado es delicioso tal como es, pero si tienen vocación para la diabetes, se le puede poner una cucharada de dulce de leche encima.

 

PASTEL DE CHUCHO

El otro día puse un estatus en FB que decía «Ceci almorzó pastel de chucho».  El comentario causó revuelo en mi mini-comunidad latina (no venezolana), así que empiezo esta gastrocrónica aclarando: CHUCHO, no chucha…  Una especialidad del oriente de Venezuela que se hace con un tipo de raya, aunque a veces también se prepara con cazón (un tiburoncito que se usa ampliamente en nuestra cocina).  La idea es formar capas de plátano, queso y guiso de pescado, contrastando dulce y salado.

La primera vez que probé el pastel fue en Margarita, en un restorán-taguara en Boca del Río llamado Friomar.  Este sitio, de apariencia «modesta», manteles de plástico y sillas playeras, se convirtió en parada obligada después de nuestro peregrinaje anual a Macanao.  De ida, los «viejos» hacían una parada técnica y le encargaban a La Negra comida para un batallón.  Al final de la tarde, después de horas de playa y aventuras en Punta Arenas, llenos de salitre y agotados de tanto sol, comíamos en Friomar como si no hubiera mañana.

Evocando la sazón de La Negra, aquí les va mi versión, light, profana y exiliada (y que me perdonen los ñeros).  Usualmente se hace friendo el plátano y alineando las tajadas para formar capas, pero en este caso decidí darle un poco más de vida a mis arterias y hacer las capas con puré de plátano.

Nota bene: Ya Friomar no existe, pero La Negra abrió otro restorancito ahí mismo en Boca del Río.  Por lo que me han dicho fuentes fidedignas (i.e., mi primo, uno de los personajes de aquellos viajes de infancia-adolescencia, que ahora vive en la Isla), La Negra no ha perdido su toque mágico y sigue preparando la mejor comida margariteña.  Si tienen la oportunidad, no dejen de visitar ese pueblito, con su museo marino y uno de los mejores sitios para comer de todo el Oriente venezolano.

INGREDIENTES
Para un molde cuadrado de 9×9″ / 23×23 cm
Como para 4-6 personas
3-4 plátanos grandes maduros, pelados y troceados (plátano macho, plantain, no banana)
3 huevos, previamente batidos
3-5 cucharadas de papelón / panela / piloncillo / chancaca, rallad@
500 g filete de pescado blanco bien limpio (raya, cazón, tiburón o, si están desesperados, bacalao)
1/2 pimentón rojo, sin semillas y picado en cuadritos pequeños
3-5 ajíes dulces, sin semillas y picaditos
1/2 cebolla blanca, en cuadritos pequeños
1-2 palitos de cebollín, en rodajas finas
Cilantro, al gusto (4-5 ramitas, aproximadamente)
1-2 cucharadas de alcaparras bien escurridas (opcional)
Aceite con onoto / achiote o de oliva
Sal y pimienta, al gusto
300 g de queso blanco / fresco rallado (a falta de, puede ser feta o salad cheese desmoronado, o una mezcla de mozzarella con edam, cheddar, farmer’s cheese, etc.)
  • En una olla grande, poner a hervir bastante agua y echar los trozos de plátano.  Sancochar  hasta que estén suaves (hacer la prueba pinchándolos con un tenedor), sacarlos del agua y escurrirlos bien.  Pisarlos con un pasapuré mientras estén calientes (si se enfrían, se hace mucho más difícil aplastarlos).
    • Ya he hablado sobre el plátano en otras gastrocrónicas, pero repito la explicación para los que llegaron a esta receta por casualidad (y no vienen de una cultura bananera-platanera como yo).  El plátano (llamado plátano macho en México) no es lo mismo que la banana / cambur / guineo.  Si está maduro, va a tener pintas negras en la piel y se va a sentir más suave al tacto que uno verde.  Si no viven en el Trópico, seguro lo consiguen en cualquier mercado latino, asiático o afrocaribeño.  Para pelarlo, corten primero los extremos, luego pasen la punta de un cuchillo suavemente a lo largo de todo el plátano y ábranlo por ahí-  Si está bien maduro, la concha se debería despegar fácilmente.  La diferencia de sabor y textura entre el plátano verde y el maduro es del cielo a la tierra, así que no inventen.  Si la receta (ésta o cualquier otra que lleve plátano) pide un tipo de plátano, síganla al pie de la letra.  Mientras más maduro, más aguado y dulce va a estar.
  • Agregar los tres huevos previamente batidos, y también el papelón rallado.  Mezclar bien.
    • Muchas recetas piden que se haga melado de papelón, pero para ahorrar tiempo, si logran rallar bien la panela, se puede poner directamente y con el mismo calor del plátano se disuelve sin problema.
    • La cantidad depende del gusto de cada quien.  Si quieren un contraste más acentuado entre el dulce del plátano y lo salado del guiso, entonces agreguen más papelón.  A mí, en lo personal, me gusta sentirle el sabor, sin que llegue a opacar el del plátano, así que tiendo a moderarlo.
  • Para comenzar a preparar el guiso, poner a hervir agua (con un poco de sal) en una olla mediana y echar el pescado.  Puede estar troceado, e incluso con piel.  Es mucho más fácil quitársela una vez cocido. Cocer a fuego medio por unos 10 minutos, hasta que esté completamente hecho.
    • Como dije en la introducción, el chucho venezolano es una raya, pero también sirve el cazón (tiburón) o, para qué negarlo, el bacalao.  Creo que lo fundamental es que usen un pescado que sepa a pescado.  Esto les parecerá obvio, pero hay muchos pescados de carne blanca que son bastante neutros (la perca y el rape, por ejemplo).  La idea de este plato es que los sabores contrasten.  El plátano, endulzado con el papelón, ya tiene un sabor bastante fuerte, así que si eligen un pescado soso, el sabor se va a diluir con el de las otras capas.  En Dublín se consigue raya fácilmente, pero esta vez tenía a mano un buen pedazo de bacalao fresco (que es lo más barato aquí) y eso fue lo que utilicé.
  • Una vez cocido, colar el pescado y dejar enfriar un poco.  Terminar de limpiar (quitar la piel, por ejemplo) y desmenuzar.  Les sugiero hacerlo con la mano, de manera que puedan sentir si hay alguna espina escondida.
  • Para hacer el sofrito que le va a dar todo el sabor al guiso (secreto de la cocina venezolana): poner a calentar un poquito de aceite onotado (o aceite de oliva, si quieren algo más light) en un caldero o sartén a fuego medio.  Saltear la cebolla primero por un par de minutos. Cuando empiece a cambiar de color, agregar el pimentón y seguir salteando por unos 3 minutos más.  Agregar el ají dulce y el cebollín, cocinar por 1 ó 2 minutos y, por último, echar el cilantro.
    • Si no consiguen ají dulce, pueden usar 1/4 de pimentón amarillo o un pedacito de pimiento de piquillo.  Aparte del sabor dulzón y afrutado, el ají dulce también le da un toque ácido a las comidas, así que cuando lo sustituyo por otro tipo de pimiento, suelo echarle a la comida un chorrito de limón (del verde).
    • Hay gente que también le pone alcaparras.  Si son saladas, asegúrense de lavarlas bien antes, para que no les vaya a matar el sabor del guiso.
  • Agregar el pescado desmenuzado, y revolver bien.  Salpimentar al gusto. Cocinar, revolviendo constantemente, por unos 5-10 minutos.
    • Recuerden probar primero si usaron alcaparras, y también recuerden que el guiso tiene que estar súper gustoso, para que el sabor contraste con el del plátano.
  • Para armar el pastel, engrasar el molde con un poco de mantequilla y precalentar el horno a 175º C / 350º F.  Tienen que decidir si quieren hacer varias capas de cada ingrediente o si prefieren hacerlo tipo sandwich (plátano-queso, guiso, plátano-queso), de modo que dividan bien las cantidades.  En mi caso, como no hice grandes cantidades, preferí esta última opción, que es la que les doy aquí:  formar una capa con la mitad del puré de plátano, aplanándola con la parte de atrás de una cuchara o con una espátula para que quede uniforme.  Luego rociar con la mitad del queso (ser generosos).  Poner todo el guiso, distribuyéndolo uniformemente y aplanando bien para que no queden «burbujas».  Cubrir con lo que queda de plátano, mismo procedimiento.  Rociar con el queso, tratando de cubrir toda la superficie del pastel.  Resumiendo: plátano, queso, guiso, plátano, queso.
  • Hornear por 20 minutos a 175º C / 350º F, luego encender el broil a temperatura alta y dejar hasta que dore la capa de queso (en mi horno son unos 5 minutos, pero supongo que si el horno es muy potente, esto puede demorar sólo unos segundos).

BURRITOS DE POLLO CON FRIJOLES CHARROS

La mayoría de la gente asocia burritos con Taco-Bell o comida chatarra, pero la verdad es que un burrito medianamente bien hecho es una comida completa.  A diferencia de la versión tex-mex, éste no lleva arroz ni lechuga, pero si quieren, pueden ponerles.

Si preparan todo de cero, lleva un poco de tiempo, pero si tienen los frijoles congelados (o en lata), el resto se hace volando.  Para hacer las caraotas / frijoles, aquí está el link (y más abajo está el resto de la receta para transformarlos en frijoles charros).  Espero que el gastrolector mexicano no se ofenda con esta licencia culinaria que me he tomado al escribir esta receta medio inventada, medio inspirada en Authentic Mexican, de Rick Bayless.

INGREDIENTES
4 burritos groseros ó 6 burritos moderados
 
RELLENO DE POLLO
 
4 pechugas medianas, limpias, sancochadas y desmenuzadas gruesas
(para ver cómo sancochar las pechugas y hacer caldo de pollo, hagan clic aquí)
1/2 cebolla grande, picada en cuadritos
2 dientes de ajo grandes, machacados
3-4 cucharadas de salsa de jalapeño*
Caldo de pollo (lo suficiente para humedecer el pollo, calculo que entre 1/2-1 taza)
Sal al gusto
2 palitos de cebollín, picados en rodajas finas
4-6 tortillas de trigo
Crema agria, para servir
Gajos de limón
Queso blanco / fresco, rallado
Alguna salsa picante (chipotle, ranchera, Valentina…)
  • Si quieren una sugerencia para sancochar las pechugas y hacer caldo de pollo, vean aquí la receta.  Una vez que tengan las pechugas listas, desmenuzarlas (en trozos gruesos).
  • Calentar un poquito de aceite en una sartén o caldero a fuego medio-alto y sofreír la cebolla por unos minutos hasta que esté transparente (entre 3-5 minutos).  Agregar el ajo y revolver con frecuencia para que no se queme.  Sofreír por un minuto.
  • Echar la salsa de jalapeño (pongo 3-4 cucharadas como guía, pero obviamente es a gusto del gastrolector, dependiendo del paladar picante de cada quien).  Aquí tienen una foto de la salsa de jalapeño que utilicé (¡Gracias, Ale!), pero si no la consiguen, pueden hacer una casera (ver tips abajo).
  • Echar el pollo desmenuzado y mezclar bien.  Añadir un poquito de caldo, de manera que el pollo no quede muy seco.  Salpimentar al gusto y cocinar por 3-4 minutos.  Apagar el fuego y agregar el cebollín picadito.  Revolver bien.
 
Salsa de jalapeño casera
Jalapeños
Cebolla (un trocito)
Ajo
Vinagre
Cilantro
Sal
  • Las cantidades son al ojo, dependiendo de cuánta salsa quieran hacer.  Sólo recuerden no usar tanta cebolla o ajo que opaque el sabor de los jalapeños.
  • Desvenar y despepitar los jalapeños.
  • Poner todo en la licuadora o procesador y licuar hasta que esté todo bien mezclado.  Si quieren hacerla más líquida, agregar un poquito de agua.
  • Esta salsita dura bastante si la guardan en la nevera, porque el vinagre ayuda a conservarla.
FRIJOLES CHARROS
 
3-4 tiras de tocineta, picadita
1/2 cebolla grande, picada en cuadritos
2 dientes de ajo grandes, machacados
1 chile chipotle, rehidratado y picadito
2 tomates medianos, bien maduros, cortados en cuadritos (pelados, si tienen tiempo)
1/2 pote de helado de caraotas / frijoles roj@s*
Cilantro picado, al gusto (1-2 cucharadas)
  • Para la receta base de los frijoles / caraotas, ver este link. Si les da flojera prepararl@s de cero, pueden comprar un par de latas y «envenenarlas» así:
  • Para rehidratar el chipotle, primero cortarlo por la mitad, sacarle venas y semillas, y tostarlo en una sartén bien caliente (o directamente en la llama, si usan cocina de gas), hasta que la piel comience a ampollarse.  Asegúrense de tener las ventanas abiertas, porque si se les pasa la mano de tostado, respirar el humito les va a dar una picazón de las buenas.  Una vez tostado, poner agua hirviendo en un plato hondo y remojar el chile por unos 10-15 minutos, asegurándose de que esté completamente sumergido.  Pasado este tiempo, sacarlo, escurrirlo un poco y picarlo en trocitos.
  • Calentar un caldero o sartén a fuego medio y echar los pedacitos de tocineta.  Como el fuego no está muy alto, la tocineta va a comenzar a botar la grasa antes de comenzar a tostarse, por eso no hace falta agregar aceite.
  • Después de un par de minutos, subir el fuego a medio-alto y echar la cebolla, el ajo y el chipotle.  Saltear por unos 3-5 minutos hasta que las cebollas cambien de color, cuidando de no quemar el ajo.  Agregar el tomate y seguir salteando por un par de minutos más, hasta que el tomate comience a deshacerse y se forme una especie de pasta.
  • Agregar los frijoles (*1/2 pote de helado hace referencia al recipiente donde suelo congelar las caraotas, que equivale a un par de tazas, con líquido incluido).  Cocinar, revolviendo constantemente, hasta que el líquido merme casi por completo, pero sin que se lleguen a secar las caraotas.
  • Rociar con el cilantro picado antes de servir.
Para armar el burrito:
  • Calentar un poco las tortillas (en un sartén caliente por unos segundos, o envueltas en un paño de cocina en el microondas).
    • Para una versión gluten-free, comprar tortillas de maíz en lugar de trigo.
  • Como se muestra en la foto, poner un poco de frijoles en el centro de la tortilla, dejando espacio abajo como para poder hacer el «bolsillo» del burrito.
  • Poner un poco de pollo encima de los frijoles.  Si les gusta la crema agria, pueden poner un poco sobre el pollo.  Lo mismo con queso fresco / blanco rallado (no aparece en la foto porque ese día no tenía).
  • Cerrar la parte de abajo del burrito (si la tortilla está fresca, no debería fracturarse).  Luego doblar hacia el centro la parte derecha y repetir con la parte izquierda.
  • Comer acompañando con unas goticas de limón o con alguna salsa picante.

PINCHOS / KEBABS DE POLLO TIKKA

Cada cultura tiene su versión de los kebabs, típicos del Medio Oriente.  En Venezuela los llamamos pinchos; en Perú, Chile y Bolivia, anticuchos; satay, en el Sudeste Asiático; brocheta, en España; brochette, en Francia; espetada, en Portugal; yakitori, en Japón;  sosatie, en Sur África; shashlik, en Rusia… Y pare de contar.  Cada uno tiene su toque particular, pero creo que el truco común es dejar marinando la carne por bastantes horas.

Esta receta es de Cook’s Library – Chicken (Parragon Publishing).  Usualmente el tikka es más rojo que amarillo pero supongo que, en mi caso, la cúrcuma era muy fuerte y opacó el color del tomate.  Una lástima porque así no se aprecia el contraste del rojo con el amarillo del mango.  Si prefieren usar una mezcla de especias tikka ya preparada, también sirve.

Creo que ya lo he mencionado antes, pero yo no solía ser muy amante de la combinación dulce-salado en los platos principales.  Algo le pasó a mi paladar durante los embarazos y ahora aprecio mucho más la mezcla.  En estos días que es época de mango (en el Trópico, obviamente), aprovechen y prueben este plato.  Una delicia.  Se puede servir como principal o como tapa.

INGREDIENTES
Para 4 personas
4 pechugas limpias, cortadas en cubos de 2,5 cm
2 ajos machacados
2 cucharadita de jengibre rallado
1 ají / chile verde, picadito
6 cucharadas de yogur simple
1 cucharada de pasta de tomate
1 cucharadita de comino en polvo
1 cucharadita de cilantro en polvo
1 cucharadita de  cúrcuma
1 mango grande, pelado y cortado en cubos (no demasiado maduro)
1 cucharada de jugo de limón (del verde)
Sal y pimienta, al gusto
8 palillos para pinchos / kebabs (de metal o de madera)
Cilantro fresco picadito, para adornar
  • Preparar la pechuga (lavar, limpiar, cortar, etc.).  En un recipiente no reactivo (es decir, no de metal), poner a marinar los cubos de pollo con el ajo, jengibre, ají / chile, yogur, pasta de tomate y especias (yo prefiero hacer la pasta de yogur y aliños aparte y luego echársela al pollo).  Salpimentar al gusto.  Dejar en la nevera AL MENOS 2 horas.
  • Si van a usar palillos de madera, ponerlos a remojar en agua fría (al menos 45 minutos).  Esto sirve para que no se chamusquen en el horno o en la parrilla.
  • Cortar el mango y salpicarlo con el jugo de limón.  Yo no haría esto con demasiada antelación, sino apenas unos minutos antes de preparar los pinchos, de modo que el mango no bote todo su líquido, pero que sí tenga chance de impregnarse de limón.  Tampoco les recomiendo usar un mango demasiado maduro, para que sea más fácil cortarlo y mantenga la forma.
  • En la receta original no piden pimentón / morrón, pero tenía uno en la nevera y decidí incluirlo (como ven en las fotos).  No le queda mal, pero tampoco le hace falta.
  • Precalentar el grill o broiler del horno a fuego medio-alto (o prender la parrilla).  Si van a usar el horno, les recomiendo forrar una bandeja con papel aluminio, de manera que el líquido que boten los pinchos caiga ahí (ver fotos).
  • Armar los pinchos alternando cubos de pollo y mango, tratando de no apretarlos demasiado.  Colocarlos sobre la rejilla y/o bandeja y cocinar por 6-7 minutos por lado, untándolos con la pasta de yogur (si es que les sobró un poco al marinar).  La manera de saber si el pollo está listo es fijarse si la carne ya no está rosada y si los jugos que bota están claros.
  • Varias sugerencias para servir estos kebabs: arroz blanco (mejor si es basmati), ensalada verde, gajos de limón, pan indio (nan), etc.  Coronarlos con cilantro.

 

GUASACACA (guacamole)

Guasacaca es el equivalente venezolano del guacamole mexicano.  Aquí les paso mi versión personal.  Pueden comerla tipo salsa para acompañar una carne a la parrilla / asada, o como ensalada.  Pueden también excluir el tomate si lo usan tipo dip, como se ve en la foto de arriba.  La clave de esta salsita es que los aguacates estén en su punto.
INGREDIENTES
Da 2 tazas, aproximadamente
2 aguacates / paltas, bien madur@s
Jugo de un limón verde (más o menos, dependiendo del gusto)
Aceite de oliva, un chorrito
1 tomate grande, picado en cuadritos pequeños
Cebollín / cebolleta, 1-2 palitos (al gusto)
Cilantro / culantro, picado fino
Ajo en polvo, al gusto
Sal y pimienta, al gusto
  • Pelar los aguacates y quitarles la semilla (hay gente que la pone en agua para que el aguacate no se ponga negro, pero quién sabe… con el aguacate hay un millón de rituales extraños…).  Lo más fácil es ir machacándolos junto con el jugo de limón (que se pone a discreción, dependiendo de cuán ácida les guste la guasacaca) y el aceite de oliva.
  • Una vez bien machacados los aguacates, incorporar el tomate, cebollín, cilantro y las especias.  Mezclar bien.
  • Como verán, no hay nada científico en esta receta.  Todo es al gusto.  La cantidad de aceite, por ejemplo, depende de lo cremoso que esté el aguacate.  Si está un poco seco, el aceite sirve para darle una textura más sedosa.
  • Se podría poner ajo machacado, pero el ajo en polvo tiene un sabor más sutil que no opaca al del aguacate.
  • Hay gente que no machaca el aguacate, sino que lo pone en cuadritos.  Yo lo machaco para que sirva de dip.
  • Se puede sustituir el cebollín por cebolla, por supuesto.  Yo prefiero el sabor más suave del cebollín.

JALPAHUAICA

Receta tomada de El arte de la cocina peruana, de Tony Custer. 
INGREDIENTES
 
Da para 1 taza, más o menos
1 ají rocoto, sin venas ni semillas
2 tomates grandes, sin semillas
2 cucharadas de aceite
2 cebollines / cebolletas
Jugo de un limón
Sal, al gusto
  • El ají rocoto se llama forote en los Andes venezolanos.  Tiene forma de tomate y es bastante picante, pero de un sabor intenso.  No sé cuál es el equivalente en mexicano, pero supongo que se podría usar poblano también.
  • Se pueden licuar todos los ingredientes, o cortar finos y mezclar bien.  Para acompañar los palitos de yuca, es preferible tener una salsa líquida.